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CALENDARIO
LITÚRGICO
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LITÚRGICOS
Febrero
2026

Textos
de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos
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(Día 1, febrero, domingo,
Mt 5,1-12a)
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Mateo 5,1-12a - "Dichosos los pobres en el espíritu" -
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña,
se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar,
enseñándoles: "Dichosos los pobres en el espíritu, porque de
ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque
ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos
heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la
justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los
misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos
los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los
que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de
Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque
de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os
insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi
causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será
grande en el cielo". |
Alma bienaventurada
Alma bienaventurada,
en mp3, recitada por la autora
No
permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora
Mi
zarzal
Peregrino de frutos y semillas
Peregrino de frutos y
semillas, en mp3, recitada por la autora

(Día
2, febrero, lunes, Lc 2,22-40. La Presentación del Señor)
Jornada de la vida consagrada
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Lucas 2,22-40 - "Mis ojos han visto a tu - Cuando llegó el tiempo
de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús
lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo
con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será
consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la
ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones". Vivía
entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y
piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu
Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu
Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor.
Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el
niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la
ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora,
Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado
ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y
gloria de tu pueblo Israel". Su padre y su madre estaban
admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo,
diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que
muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera
discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a
ti, una espada te traspasará el alma". Había también una
profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una
mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada,
y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del
templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones.
Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del
niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y,
cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se
volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba
creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la
gracia de Dios lo acompañaba. |
La
presentación del Niño Jesús en el templo
La
presentación del Niño Jesús en el templo, en mp3, recitada por la autora
Tu
llama de amor viva, Virgen María
Alma consagrada
El sacerdote
Paz conventual
Santa sencillez
Santa sencillez, en mp3, recitada por
la autora

(Día 3, febrero,
martes
, Mc 5,21-43. Nuestra Señora de Suyapa)
Marcos 5,21-43 - "Contigo
hablo, niña, levántate" - En aquel tiempo, Jesús atravesó de
nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su
alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la
sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies,
rogándole con insistencia: "Mi niña está en las últimas; ven,
pon las manos sobre ella, para que se cure y viva". Jesús se fue
con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una
mujer que padecía flujos de sangre desde hacia doce años. Muchos
médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se
había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar,
se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por
detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo
tocarle el vestido curaría. Inmediatamente se secó la fuente de
sus hemorragias, y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús,
notando que había salido fuerza de él, se volvió en seguida, en
medio de la gente, preguntando: "¿Quién me ha tocado el manto?".
Los discípulos le contestaron: "Ves como te apretuja la gente y
preguntas: ¿Quién me ha tocado?" Él seguía mirando alrededor,
para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y
temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los
pies y le confesó todo. Él le dijo: "Hija, tu fe te ha curado.
Vete en paz y con salud". Todavía estaba hablando, cuando
llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: "Tu hija
se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?" Jesús alcanzó
a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: "No
temas; basta que tengas fe". No permitió que lo acompañara
nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto
de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo:
"¿Qué estrépito y qué lloros son éstos? La niña no está muerta,
está dormida". Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y,
con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró
donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo: "Talitha
qumi" (que significa: "Contigo hablo, niña, levántate"). La niña
se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía
doce años. Y se quedaron viendo visiones. Les
insistió en que nadie se enterase; y les dijo que
dieran de comer a la niña
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Dime: Talita Kum - Me
curaste - El cuenco divino de tus manos
Tengo fe
Tengo fe,
en mp3, recitada por la autora
Gotas de fe
Sangre y muerte
Sangre y muerte, en mp3, recitada por la autora
El yugo de la arcilla
Es oración
Es oración,
en mp3, recitada por la autora

(Día
4, febrero, miércoles,
Mc 6,1-6)
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.Marcos 6,1-6 - "No desprecian a un profeta más que en su tierra"
- En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus
discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la
sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: "¿De
dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado?
¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el
hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus
hermanas ¿no viven con nosotros aquí?" Y esto les resultaba
escandaloso. Jesús les decía: "No desprecian a un profeta más
que en su tierra, entre sus parientes y en su casa". No pudo
hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos
imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y
recorría los pueblos de alrededor enseñando. |
Nadie es profeta en su tierra
Nadiee s profeta en su tierra,
recitada por la autora
Virgen María, hoy se cumple la escritura
Virgen María, hoy se cumple
la escritura, recitada por la autora

(Día 5, febrero,jueves , Mc 6,7-13)
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arcos 6,7-13 - Entonces
llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre
los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el
camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que
fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les
dijo: «Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el
momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no
los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus
pies, en testimonio contra ellos». Entonces fueron a predicar,
exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y
curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo. |
Discípulos de Cristo, id y
predicad
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Tu voz
Tu voz, en mp3, recitada por la autora autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor, en mp3,
recitada por la autora
Peregrino
de infinito
Peregrino
de infinito, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora

(Día
6, febrero, viernes, Mc 6,14-20)
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Marcos 6,14-29 - "Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado"
´En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el
rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: "Juan Bautista ha
resucitado, y por eso los poderes actúan en él". Otros decían:
"Es Elías". Otros: "Es un profeta como los antiguos". Herodes,
al oírlo, decía: "Es Juan, a quien yo decapité, que ha
resucitado". Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo
había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes
se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan
le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no
acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan,
sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía.
Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con
gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio
un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente
principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó,
gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la
joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy". Y le juró: "Te
daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino". Ella
salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" La madre le
contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista". Entró ella en
seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero que
ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el
Bautista". El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y
los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un
verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la
cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la
joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus
discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron. |
Juan abrió las
veredas
Juan
abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora
Juan Bautista
Juan
Bautista, en mp3, recitada por la atora
Alma bienaventurada
Alma bienaventurada,
en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora

(Día 7, febrero,
sábado, Mc 6, 30-34)
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Marcos 6,30-34 - Los
Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que
habían hecho y enseñado. El les dijo: «Vengan ustedes solos a un
lugar desierto, para descansar un poco». Porque era tanta la
gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer.
Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al
verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades
acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.
Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció
de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo
enseñándoles largo rato. |
Tu amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora

(Día
8, febrero, domingo,
Mt 5,13-16. Colecta de la Campaña Contra el Hambre en el Mundo)
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Mateo 5,13-16 - "Me has llamado" - Vosotros sois la sal de la
tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No
sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad
puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara
para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el
candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra
luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den
gloria a vuestro Padre que está en los cielos. |
Me has llamado, Señor, a
ser sal, luz y levadura
La vida

(Día
9, febrero, lunes, Mc 6,53-56)
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Marcos 6, 53-56 - "Los
que lo tocaban se ponían sanos" -
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos,
terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron.
Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a
recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde
estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea
o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la
plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su
manto; y los que lo tocaban se ponían sanos. |
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
Hospitales
¡Qué solos se quedan los viejos!
¡Qué solos se quedan los viejos!,
en mp3, recitada por la autora
¡Dejadme vivir aún!
En recuerdo a la madre
En recuerdo a la madre, en mp3,
recitada por la autora
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Jarchya de amor
Tu río
Odalisca del Rayo

(Día
10, febrero, martes, Mc 7,1-13)
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Marcos
7,1-13 - "Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para
aferraros a la tradición de los hombres" - En aquel tiempo, se
acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de
Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con las manos
impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como
los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos,
restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y,
al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran
a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús:
"¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la
tradición de los mayores?" Él les contestó: "Bien profetizó
Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo
me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El
culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son
preceptos humanos". Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para
aferraros a la tradición de los hombres". Y añadió: "Anuláis el
mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo:
"Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a
su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si
uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría
ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada
por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con
esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas". |
¡Qué solos se quedan los viejos!
¡Qué solos se quedan los viejos!,
en mp3, recitada por la autora
¡Dejadme vivir aún!
En recuerdo a la madre
En recuerdo a la madre, en mp3,
recitada por la autora
Padre
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora

(Día
11, febrero, miércoles, Jn 2,1-11. Nuestra
Señora de Lourdes)
Jornada Mundial del Enfermo
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Juan 2,1-11
- Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea,
y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con
sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo:
«No tienen vino». Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que
ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía». Pero su madre dijo
a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga». Había allí
seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de
los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo
a los sirvientes: «Llenen de agua estas tinajas». Y las llenaron
hasta el borde. «Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al
encargado del banquete». Así lo hicieron. El encargado probó el
agua cambiada en vino y como ignoraba su o rigen, aunque lo
sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo
y les dijo: «Siempre se sirve primero el bu en vino y cuando
todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en
cambio, has guardado el buen vino hasta este momento». Este fue
el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea.
Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. |
Evangelio de San Juan.
Capítulo II
María, vuelve
a casa Jesús, vais a una boda
Nuestra Señora de Lourdes
Antes que la luz de la alborada, tú, María
Especial Virgen María
Oraciones a la Virgen María
Poesías a la Virgen, en pps
Hospitales
¡Qué solos se quedan los viejos!
¡Qué solos se quedan los viejos!,
en mp3, recitada por la autora
¡Dejadme vivir aún!

(Día
12, febrero, jueves, Mc7,24-30)
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Marcos 7,24-30 - "Los
perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los
niños" -
En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro.
Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo
consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu
impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los
pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que
echase el demonio de su hija. Él le dijo: "Deja que coman
primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de
los hijos". Pero ella replicó: "Tienes razón, Señor; pero
también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que
tiran los niños". Él le contestó: "Anda, vete, que, por eso que
has dicho, el demonio ha salido de tu hija", Al llegar a su
casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se
había marchado. |
Escucha mi grito
La vida
La vida, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Mis mezquitas
La
tempestad
El eco del mundo
El eco del mundo, en mp3, recitada
por la autora
La vida
La vida, en mp3, recitada por la autora
Acércate,
Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día
13, febrero, viernes, Mc 7,31-37)
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Marcos 7,31-37 - "Hace
oír a los sordos y hablar a los mudos" - En aquel tiempo,
dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del
lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un
sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le
imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le
metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.
Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es:
"Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la
traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no
lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más
insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro
decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a
los mudos". |
Tu voz
Tu voz, en mp3, recitada por la autora
Tu
amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autor

(Día
14, febrero, sábado,
Lc 10,1-9.
San Valentín. Día de los enamorados)
Fiesta de San Cirilo y San Metodio,
patronos de Europa
|
Lucas 10,1-9 - Después de esto, el Señor designó
a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo
precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y
les dijo: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son
pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores
para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de
lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se
detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa,
digan primero: «¡Que descienda la paz sobre esta casa!». Y
si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre
él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma
casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja
merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades
donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a
sus enfermos y digan a la gente: «El Reino de Dios está cerca de
ustedes». |
Discípulos de Cristo, id y predicad
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Tengo
fe
Tengo
fe, en mp3, recitada por la autora
Día
del amor
Día
del amor, en mp3, recitada por la autora
Hoy
llueve
Hoy
llueve, en mp3, recitada por la autora
Es
amor
Es
amor, en mp3, recitada por la autora
¡Qué
lejos del amor esos amores!
¡Qué
lejos del amor esos amores!, en mp3, recitada por la autora
La boda
La boda, en mp3,
recitada por la autora
Separación
Separación,
en mp3, recitada por la autora
Falso amor
Vida
sin amor
Vida
sin amor, en mp3, recitada por la autora
La vida
La vida, en mp3, recitada por la autora
Algo
etéreo
Algo
etéreo, en mp3, recitada por la autora
Adoro
tus arrugas, amigo y compañero
Adoro tus arrugas, en mp3, recitada
por la autora
Tesoros
del pasado
Tesoros
del pasado,
en mp3, recitada por la autora
Gotas
de amor
Gotas
de amor,
en mp3, recitada por la autora
(Hay
más poesías sobre el amor en Poesía Vital)
El eco del mundo
El eco del
mundo, en
mp3,
recitada por
la autora
Tu amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora
Eres mi amor

(Día 15, febrero,
domingo, Mt 5,17-37)
|
Mateo 5,17-37 - No creáis que he venido a abolir la Ley y los
Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad
os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de
cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se
salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe
así a los hombres será el menos importante en el reino de los
cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino
de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no es
mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el
reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No
matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo:
todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será
procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que
comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la
condena de la gehenna del fuego. Por tanto, si cuando vas a
presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de
que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante
el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y
entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone
pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de
camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y
te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí
hasta que hayas pagado el último céntimo. Habéis oído que se
dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo: todo el que
mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella
en su corazón. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y
tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en
la gehenna. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y
tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar
entero a la gehenna. Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le
dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su
mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer
adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en
falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”. Pero yo os digo
que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de
Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por
Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu
cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello.
Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene
del Maligno. |
No perjures
Arranca mis piedras de molino
Me enseñaste,
Señor, a perdonar

(Día 16, febrero,
lunes, Mc 8,11-13)
|
Marcos 8,11-13 - "¿Por qué
esta generación reclama un signo?" - En aquel tiempo, se
presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús;
para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio
un profundo suspiro y dijo: "¿Por qué esta generación reclama un
signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación".
Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla |
No
importa
No
importa, en mp3, recitada por la autora
El eco del mundo
El eco del mundo, en mp3, recitada
por la autora

(Día
17, febrero, martes, Mc 8,14-21)
|
Marcos 8,14-21 - Los discípulos se habían
olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca.
Jesús les hacía esta recomendación: «Estén atentos, cuídense de
la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». Ellos
discutían entre sí, porque no habían traído pan. Jesús se dio
cuenta y les dijo: «¿A qué viene esa discusión porque no tienen
pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la
mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No
recuerdan cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando
repartí cinco panes entre cinco mil personas?». Ellos le
respondieron: «Doce». «Y cuando repartí siete panes entre cuatro
mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?».
Ellos le respondieron: «Siete». Entonces Jesús les dijo:
«¿Todavía no comprenden?». |
Acércate,
Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora
Gotas
de fe
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Todo me lleva a
Ti
Todo me lleva a
Ti, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro,
en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo,
en mp3, recitada
por la autora
El
filo de la vida
El
filo de la vida,
en mp3, recitada por la autora

(Día
18, febrero, miércoles, Mt 6,1-6.16-18.Tiempo de Cuaresma.
Miércoles de ceniza)
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Mateo 6,1-6.16-18 - "Tu Padre, que ve en lo secreto, te
recompensará" - Tened cuidado de no practicar su justicia
delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo
contrario, no recibirás ninguna recompensa del Padre que
está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo
vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en
las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los
hombres. Os aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que
hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu
Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ores,
no hagas como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie
en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser
vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú,
en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la
puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre,
que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunes, no
pongas cara triste, como hacen los hipócritas, que
desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Os aseguro
que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio,
cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que
tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre
que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te
recompensará. |
Cómo es ser
cristiano
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora
Alborada
del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio
del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Una sola ofrenda
Una sola ofrenda,
en mp3, recitada por la autora
No juzgaré a mi hermano

(Día
19, febrero, jueves, Lc 9,22-25)
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Lucas 9,22-25 - "El que pierda
su vida por mi causa la salvará" - En aquel tiempo, dijo Jesús a
sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser
desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser
ejecutado y resucitar al tercer día". Y, dirigiéndose a todos,
dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue
con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera
salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi
causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero
si se pierde o se perjudica a sí mismo?". |
Primera
predicción de la
Pasión
Primera predicción de
la Pasión, en mp3, recitada por la autora
Su martirio es Palabra de Dios
Te cantan hoy mis cítaras templadas
Te cantan hoy mis cítaras
templadas, en mp3, recitada por la autora

(Día
20, febrero, viernes, Mt 9,14-15)
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Mateo
9,14-15 - "Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán" - En
aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús,
preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a
menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?". Jesús les dijo:
"¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras
el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al
novio, y entonces ayunarán". |
Vísteme,
Señor, para
las bodas
Vísteme,
Señor, para
las bodas;
en mp3,
recitada por
la autora
Discípulo
Discípulo,
en mp3,
recitada por
la autora
No
importa
No
importa, en mp3, recitada por la autora

(Día
21, febrero, sábado, Lc 5,27-32)
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Lucas 5,27-32 - "No he venido
a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan"
- En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví,
sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él,
dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor
un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un
gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas
dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y
bebéis con publicanos y pecadores?". Jesús les replicó: "No
necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a
llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan". |
Seré tu humilde
sirviente
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
Acércate,
Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora
Peregrino
de infinito
Peregrino
de infinito, en mp3, recitada por la autora
Lúcido vacío
Lúcido vacío,
en mp3, recitada
por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Jarchya de amor
Tu río
Odalisca del Rayo
Tu amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora
Alborada
del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio
del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Una sola ofrenda
Una sola ofrenda,
en mp3, recitada por la autora
No
permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora
Tengo
fe
Tengo
fe, en mp3, recitada por la autora

(Día
22, febrero, domingo, Mt 4,1-11)
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Mateo 4, 1-11 - Entonces Jesús fue llevado al desierto por el
Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar
cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El
tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que
estas piedras se conviertan en panes». Pero él le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda
palabra que sale de la boca de Dios”». Entonces el diablo lo
llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le
dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito:
“Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en
sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”». Jesús
le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu
Dios”». De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le
mostró los reinos del mundo y su gloria, y le dijo: «Todo esto
te daré, si te postras y me adoras». Entonces le dijo Jesús:
«Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios,
adorarás y a él solo darás culto”». Entonces lo dejó el diablo,
y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.
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María, tu tierna paloma emprende el vuelo

(Día 23, febrero,
lunes Mt 25,31-46)
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Mateo
25,31-46 - "Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis
humildes hermanos, conmigo lo hicisteis" - En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su gloria el Hijo del
hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su
gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará
a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros,
benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros
desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de
comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me
hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me
visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme". Entonces los
justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te
alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos
forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te
vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les
dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de
éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis". Y entonces
dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al
fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve
hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de
beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no
me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis".
Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con
hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la
cárcel, y no te asistimos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada
vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco
lo hicisteis conmigo" Y éstos irán al castigo eterno, y los
justos a la vida eterna". |

(Día
24, febrero, martes, Mt 6,7-15)
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Mateo
6,7-15 - "Vosotros rezad así" - En aquel tiempo, dijo Jesús a
sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como
los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán
caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os
hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: Padre
nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el
pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues
nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos
dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno. Porque si
perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del
cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás,
tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas". |

(Día
25, febrero, miércoles,
Lc 11,29-32)
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Lucas 11,29-32 - "A esta
generación no se le dará más signo que el signo de Jonás" - En
aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se
puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa.
Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de
Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo
mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean
juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se
levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los
confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y
aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta
generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los
condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de
Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás". |
La señal

(Día 26, febrero,
jueves, Mt
7,7-12)
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Mateo 7,7-12 - Pedid y se os dará, buscad y
encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide
recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a
alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y
si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros,
aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos,
¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas
buenas a los que le piden! Así, pues, todo lo que deseáis que
los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues
esta es la Ley y los Profetas. |

(Día 27, febrero,
viernes,
Mt 5,20-26)
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Mateo 5,20-26 - "Vete
primero a reconciliarte con tu hermano" - En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos: "Si no sois mejores que los escribas y
fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído
que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será
procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su
hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil",
tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama
"renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando
vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de
que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante
el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y
entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone
pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de
camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y
te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta
que hayas pagado el último cuarto". |
Alborada
del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio
del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
No permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora
Me coronas rey de la
materia
Me coronas rey de la
materia, en mp3, recitada por la autora
Mis mezquitas

(Día 28, febrero,
sábado, Mc 5,43-48)
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Mateo 5,43-48 - "Sed
perfectos como vuestro Padre celestial" -
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus
discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y
aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a
vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis
hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su
sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No
hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a
vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo
mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como
vuestro Padre celestial es perfecto". |
Es
amor
Es
amor, en mp3, recitada por la autora
Vida
sin amor
Vida
sin amor, en mp3, recitada por la autora
Algo
etéreo
Algo
etéreo, en mp3, recitada por la autora
Somos libres
Somos libres,
en mp3, recitada por la autora
La libertad
No permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Calendario Litúrgico

¡Qué solos se quedan los viejos!
¡Qué solos se quedan los viejos!,
en mp3, recitada por la autora
¡Dejadme vivir aún!
En recuerdo a la madre
En recuerdo a la madre, en mp3,
recitada por la autora
Toma, Señor, mis panes y mis peces
Toma, Señor, mis panes y
mis peces, en mp3, recitada por la
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Poesía
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María - Santo
Rosario
Navidad - Semana
Santa - Pascua
de Resurrección
Evangelio de San
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Teatro - Relatos -
Paremias y refranes
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de amor
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Gotas de Año Viejo y de Año Nuevo
Novedades y comunicados
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