CALENDARIO LITÚRGICO

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Enero 2026

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

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(Día 1, enero, jueves, Lc 2,16-21. Santa María, Madre de Dios. Año Nuevo)

 

Lc 2,16-21 - "Encontraron a María, a José y al niño." - En aquel tiempo, los pastores fueron de prisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que el ángel les había dicho de este niño. Y cuantos escuchaban lo que decían los pastores, se quedaban maravillados. María, por su parte, conservaba todos estos recuerdos y los meditaba en su corazón.
Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios, porque todo cuanto habían visto y oído era tal como les habían dicho.
A los ocho días, cuando lo circuncidaron, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel ya antes de la concepción.

 

Antes que la luz de la alborada, tú, María

Especial Virgen María

Especial Navidad

Poesías de Navidad en mp3, recitadas por la autora

Poesías de Navidad, en pps

Gotas de Navidad

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

Al fin la paz

Al fin la paz, en mp3, recitada por la autora

Hay paz al final del infierno

Año Nuevo

Año Nuevo, en mp3, recitada por la autora

Gotas del 31 de diciembre

Gotas del 31 de diciembre, en mp3, recitadas por la autora

 

(Día 2, enero, viernes,  Jn 1,19-28)

 

.Juan 1,19-28 - "En medio de vosotros hay uno que no conocéis" - Este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan a que le preguntaran: "¿Tú quién eres?" Él confesó sin reservas: "Yo no soy el Mesías". Le preguntaron: "¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?" Él dijo: "No lo soy." "¿Eres tú el Profeta?" Respondió: "No". Y le dijeron: "¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?". Él contestó: "Yo soy la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor", como dijo el profeta Isaías".

Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: "Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?". Juan les respondió: "Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia". Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

 

Juan Bautista

Juan Bautista, en mp3, recitada por la autora

Evangelio de San Juan - Cap. I: Jn 1,1-51

Dame tu luz, Señor

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 3, enero, sábado,  Jn 1,29-34. Santísimo Nombre de Jesús)

 

Juan 1,29-34 - "He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" - Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: "He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel". Y Juan dio testimonio diciendo: "He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo". Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios".

 

El Bautismo de Jesús en el río Jordán

Grabaciones en mp3 sobre los Misterios del Rosario

Evangelio de San Juan - Cap. I: Jn 1,1-51, y poesías sobre su texto

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 4, enero, domingo,  Jn 1,1-18)

 

Juan 1,1-18 - En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; | el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, | ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

 

En el primer instante

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

Evangelio de San Juan - Cap. I: Jn 1,1-51, y poesías sobre su texto

 

(Día 5, enero, lunes, Jn 1,43-51)

 

 Juan 1,43-51 - "Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel" - En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: "Sígueme." Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret". Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?" Felipe le contestó: "Ven y verás". Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño." Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?" Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi." Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel". Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores." Y le añadió: Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

 

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Habita tu sol en mis pupilas

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Evangelio de San Juan - Cap. I: Jn 1,1-51, y poesías sobre su texto

 

(Día 6, enero, martes ,  Mt 2,1-12.  Epifanía del Señor)

Día del Catequista Nativo y colecta del IEME

 

Mateo 2,1-12 - Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: "¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle". En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: "En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta. "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel". Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: "Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle". Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.

 

Los magos de Oriente

Noche de Reyes

Los juguetes

¡Cuántos son nuevos Herodes!

Los Reyes Magos

Eternas Navidades

Especial Navidad

Y amaneció la Vida

Mi alegría

Hoy en Belén

Poesías de Navidad en mp3, recitadas por la autora

Poesías de Navidad, en pps

Poesías en mp3 sobre el Santo Rosario recitadas por la autora

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

Poesías en mp3 sobre el Santo Rosario recitadas por la autora

 

(Día 7, enero, miércoles, Mt 4,12-17.23-25)

 

Mateo 4,12-17.23-25 - "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos" - Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea. Y dejando Nazará, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: ¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán,Galilea de los gentiles!. El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido. Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: "Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado". Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Su fama llegó a toda Siria; y le trajeron todos los que se encontraban mal con enfermedades y sufrimientos diversos, endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los curó. Y le siguió una gran muchedumbre de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán.

 

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

Poesías en mp3 sobre el Santo Rosario recitadas por la autora

 

(Día 8, enero, jueves, Mc 634-44)

 

Marcos 6,34-44 - Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas. Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer». Él les replicó: «Dadles vosotros de comer». Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?». Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver». Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces». Él les mandó que la gente se recostara sobre la hierba verde en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres. nigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer

 

Señor, toma mis panes y mis peces

 

Día 9, enero, viernes, Mc 6,45-52)  

 

Marcos 6,45-52 - Enseguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. Llegada la noche, la barca estaba en mitad del mar y Jesús, solo, en tierra. Viéndolos fatigados de remar, porque tenían viento contrario, a eso de la cuarta vigilia de la madrugada, fue hacia ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo. Ellos, viéndolo andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque todos lo vieron y se asustaron. Pero él habló enseguida con ellos y les dijo: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». Entró en la barca con ellos y amainó el viento. Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque tenían la mente embotada.

 

No se ahogue mi esperanza

 

Red de amor

El sacerdote

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

(Día 10, enero, sábado,  Lc 4,14-22b))

 

Lucas 4,14-22a - Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?

 

Hoy se cumple la escritura

Por el azul se llega a Galilea

Por el azul se llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

El yugo de la arcilla

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Mi zarzal

Gotas de fe

(Día 11, enero, domingo, Mt 3,13-17. Fiesta del Bautismo del Señor)

 

Mateo 3,13-17 - Por entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?». Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

 

El bautismo del Señor en el Río Jordán

El bautismo de Jesús en el río Jordán, en mp3, recitada por la autora

Tu río

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

El yugo de la arcilla

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

 

(Día 12, enero, lunes, Mc 1,14-20)

 

Marcos 1,14-20 - Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio». Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

 

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión, en mp3, recitada por la autora

Red de amor

Red de amor, en mp3, recitada por la autora

A la orilla del Mar de Galilea

El sacerdote

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Acerca tu agua clara

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

 

,(Día 13, enero, martes,  Mc 1,21b-28)

 

Marcos 1,.21b-28 - Y entran en Cafarnaún y, al sábado siguiente, entra en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen». Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

 

Por el azul se llega a Galilea

Por el azul se llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

El yugo de la arcilla

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Mi zarzal

Gotas de fe

 

(Día 14, enero,  miércoles. Mc 1,29-39 )

 

Marcos 1,29-39 - Y enseguida, al salir ellos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». Él les responde: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido». Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

 

Mi alma sufre enferma

Dame tu luz, Señor

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 15, enero, ,jueves Mc 1,40-45.)

 

Marcos 1,40-45 - Se le acerca un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.

 

Señor, puedes limpiarme

Acerca tu agua clara

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 16, enero, viernes, Mc 2,1-12)

 

Marcos 2,1-12 - Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra. Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo uno, Dios?». Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dice al paralítico—: “Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”». Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual».

 

El terrado de la conciencia

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

 

(Día 17, enero, sábado, Mc 2,13-17)

 

Marcos 2,13-17 - Salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba. Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice: «Sígueme». Se levantó y lo siguió. Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran ya muchos los que lo seguían. Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: «¿Por qué come con publicanos y pecadores?». Jesús lo oyó y les dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

 

Seré tu humilde sirviente y Me vestiré de tu espíritu

Dame tu luz, Señor

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 18, enero, domingo,  Jn 1,29-34. Jornada y colecta de la Infancia Misionera)

Octavario y Oración por la Unión de los Cristianos. Del 18 al 25 enero

 

Juan 1,29-34 - Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

 

Evangelio de San Juan - Cap. I: Jn 1,1-51, y poesías sobre su texto

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

El Bautismo de Jesús en el río Jordán

Grabaciones en mp3 sobre los Misterios del Rosario

Evangelio de San Juan - Cap. I: Jn 1,1-51, y poesías sobre su texto

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

Sangre y muerte

 

(Día 19, enero, lunes, Mc 2,18-22)

 

Marcos 2,18-22 - Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?». Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

 

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Nadie es profeta en su tierra

Nadie es profeta en su tierra, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

El yugo de la arcilla

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Mi zarzal

Gotas de fe

 

(Día 20 enero, martes, Mc 2,23-28)

 

Marcos 2,23-28 - Sucedió que un sábado atravesaba él un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. Los fariseos le preguntan: «Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?». Él les responde: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?» Y les decía: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

Es sábado, Señor

Es sábado, Señor, en mp3, recitada por la autora

Pequeña semilla

 

(Día 21, enero, miércoles, Mc 3,1-6)

 

Marcos 3,1-6 - "¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?" - En aquel tiempo, entró Jesús de nuevo en la sinagoga y había allí un hombre que tenía la mano atrofiada. Lo estaban acechando para ver si lo sanaba en sábado, y tener así un motivo para acusarlo. Jesús dijo entonces al hombre de la mano atrofiada: Levántate y ponte ahí en medio. Y a ellos les preguntó: ¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal; salvar una vida o destruirla?. Ellos permanecieron callados. Mirándolos con indignación y entristecido por la dureza de su corazón, dijo al hombre: Extiende la mano. El la extendió y su mano quedó restablecida. En cuanto salieron, los fariseos se pusieron de acuerdo con los herodianos para planear el modo de acabar con él.

 

Es sábado, Señor

Es sábado, Señor, en mp3, recitada por la autora

Pequeña semilla

Por el azul se llega a Galilea

Por el azul se llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 22, enero,  jueves, Mc 3,7-12)

 

Marcos 3,7-12 - "Los espíritus impuros gritaban: Tú eres el Hijo de Dios. Pero Jesús les prohibía que lo diesen a conocer" - En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a orillas del lago y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de Transjordania y de la región de Tiro y Sidón acudió a él una gran multitud, al enterarse de lo que hacía. Como había mucha gente, encargó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que no lo estrujaran. Pues había sanado a muchos y, quienes padecían dolencias se le echaban encima para tocarlo. Los espíritus impuros, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él les prohibía enérgicamente que lo descubrieran.

 

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Él es ...

Él es ..., en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

¡Hágase tu voluntad!

¡Hágase tu voluntad!, en mp3, recitada por la autora

Al fin la paz

Al fin la paz, en mp3, recitada por la autora

Hay paz al final del infierno

La libertad

Naciste libre

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 23, enero, viernes, Mc 3,13-19)

 

Marcos 3, 13-19 - "Llamó a los que quiso y los hizo sus compañeros" - En aquel tiempo, Jesús subió a la montaña, llamó a los que quiso, y se fueron con él. A doce los hizo sus compañeros, para enviarlos a predicar, con poder para expulsar demonios: Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges -Los Truenos-; Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, que lo entregó.

 

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Discípulos de Cristo, id y predicad

El sacerdote

Sección dedicada a los Papas

 

(Día 24, enero, sábado, Mc 3,20-21 Nuestra Señora de la Paz)

 

Marcos 3,20-21 - "Su familia decía que no estaba en sus cabales" - En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discípulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.

 

Sales, María, con tus parientes para hablarle

Sales, María, con tus parientes para hablarle, en mp3, recitada por la autora

¡Hágase tu voluntad!

¡Hágase tu voluntad!, en mp3, recitada por la autora

La libertad

Naciste libre

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Virgen María

 

(Día 25, enero, domingo, Mt 4,12-23. Conversión de San Pablo)

 

Mateo 4,12-23 - "Se estableció en Cafarnaún. Así se cumplió lo que había dicho Isaías" - Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que habla dicho el profeta Isaías: "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló". Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos". Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

 

A la orilla del Mar de Galilea

Red de amor

Red de amor, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz, Señor

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 26, enero, lunes, Mc 3,22-30)

 

Marcos 3,22-30 - "Satanás está perdido" - En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: "Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios". Él los invitó a acercarse y les puso estas parábolas: "¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata, entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre". Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

 

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

La libertad

Naciste libre

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 27, enero,martes , Mc  3,31-35. Nuestra Señora de la Paz)

 

Marcos 3,31-35 - "El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre" - En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dijo: "Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan". Les contestó: "¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?" Y, paseando la mirada por el corro, dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre".

 

Sales, María, con tus parientes para hablarle

Sales, María, con tus parientes para hablarle, en mp3, recitada por la autora

¡Hágase tu voluntad!

¡Hágase tu voluntad!, en mp3, recitada por la autora

La libertad

Naciste libre

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Virgen María

 

(Día 28, enero, miércoles,  Mc 4,1-20. Sto. Tomás de Aquino)

 

Marcos 3,1-20 - Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió un gentío tan enorme, que tuvo que subirse a una barca y, ya en el mar, se sentó; y el gentío se quedó en tierra junto al mar. Les enseñaba muchas cosas con parábolas y les decía instruyéndolos: «Escuchad: salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; los abrojos crecieron, la ahogaron y no dio grano. El resto cayó en tierra buena; nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno». Y añadió: «El que tenga oídos para oír, que oiga». Cuando se quedó a solas, los que lo rodeaban y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo: «A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios; en cambio a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que “por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados”». Y añadió: «¿No entendéis esta parábola? ¿Pues cómo vais a conocer todas las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la semilla como terreno pedregoso; son los que al escuchar la palabra enseguida la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes, y cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumben. Hay otros que reciben la semilla entre abrojos; estos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la semilla en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno».

 

Pequeña semilla

Peregrino de frutos y semillas

Peregrino de frutos y semillas, en mp3, recitada por la autora

Mi zarzal

 

(Día 29, enero,  jueves,  Mc 4,21-25)

 

Marcos 4,21-25 - "La medida que uséis, la usarán con vosotros" - Dijo Jesús a la muchedumbre: "¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero?. Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga". Les decía también: "Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará"

 

La luz de tu palabra - Irradio tu llamarada

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 30, enero, viernes,  Mc 4,26-34)

 

Marcos 4,26-34 - "Echa simiente, duerme, y la semilla va creciendo sin que él sepa cómo" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega". Dijo también: "¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas." Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

 

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

 

(Día 31, enero, sábado, Mc 4,35-41)

 

 Marcos 4,35-41 - "¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!" - Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla". Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?". Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: "¡Silencio, cállate!". El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?". Se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!"

 

No se ahogue mi esperanza

No se ahogue mi esperanza, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

La tempestad

 

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