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CALENDARIO LITÚRGICO
TIEMPOS LITÚRGICOS
Agosto 2026

Textos de los
Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos
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Agosto:
(Día 1, agosto, sábado, Mt 14,1-12)
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Mateo 14, 1-12 - "Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos
fueron a contárselo a Jesús" - n aquel tiempo oyó el virrey
Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: "Ese
es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por
eso los Poderes actúan en él". Es que Herodes había mandado
prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por
motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le
decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo
matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El
día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante
de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que
pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: "Dame ahora
mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista". El rey lo
sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la
dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la
cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la
llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo
enterraron y fueron a contárselo a Jesús. |
Juan bautista
Juan
bautista,
en mp3, recitada por la autora
Juan abrió las
veredas
Juan
abrió las veredas,
en mp3, recitada por la autora
El sacerdote
Tengo fe
Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 2, agosto, domingo,
Mt 14,13-21 Nuestra
Señora de los Ángeles)
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Mateo 14,13-21 - "Alzó
la mirada al cielo, pronunció la bendición y dio los panes a los
discípulos; los discípulos se los dieron a la gente" - En aquel
tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se
marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al
saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al
desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los
enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a
decirle: "Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la
multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer."
Jesús les replicó: "No hace falta que vayan, dadles vosotros de
comer". Ellos le replicaron: "Si aquí no tenemos más que cinco
panes y dos peces". Les dijo: "Traédmelos". Mandó a la gente que
se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos
peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió
los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y
recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil
hombres, sin contar mujeres y niños. |
El
cofre del tesoro
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Señor, toma
mis panes y mis peces
Señor, toma mis panes y mis
peces, en mp3, recitada por la autora
Alma
bienaventurada
Alma
bienaventurada,
en mp3, recitada por la autora
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
Especial Virgen María

(Día 3, agosto, lunes,
Mt 14,22-36)
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Mateo
14,22-36 - "Mándame ir hacia ti andando sobre el agua" - Después
que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a
que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla,
mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la
gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche,
estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de
tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario.
De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los
discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y
gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo
en seguida: "¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!". Pedro le
contestó: ".Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre
el agua." Él le dijo: "Ven". Pedro bajó de la barca y echó a
andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la
fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
"Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y
le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?". En cuanto
subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se
postraron ante él, diciendo: "Realmente eres Hijo de Dios".
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los
hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la
noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los
enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto, y
cuantos la tocaron quedaron curados. |
No se ahogue mi esperanza
No se ahogue mi esperanza,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 4, agosto, martes,
Mt
15,1-2.10-14
|
Mateo 15,1-2.10-14 - Entonces se
acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le
preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de
nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Y,
llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: no mancha al
hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es
lo que mancha al hombre». Se acercaron los discípulos y le dijeron:
«¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió
él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será
arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un
ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo». |
A
Cristo
A Cristo, en mp3, recitada por la autoraz
Tengo fe
Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 5, agosto, miércoles. Mt 15,21-28.
Nuestra Señora de las Nieves. Virgen Blanca. Nuestra Señora de África.
Dedicación de la Basílica de Santa María)
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Mateo 15,21-28 - "Mujer,
qué grande es tu fe" -
En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al
país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de
uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de
mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo". Él
no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a
decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando". Él les
contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de
Israel". Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió:
"Señor, socórreme". Él le contestó: "No está bien echar a los
perros el pan de los hijos". Pero ella repuso: "Tienes razón,
Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de
la mesa de los amos". Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es
tu fe: que se cumpla lo que deseas". En aquel momento quedó
curada su hija. |
Escucha mi grito
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
Te cantan hoy mis cítaras
templadas,
en mp3, recitada por la autora
Padre
Padre,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe,
en mp3, recitada por la autora
Especial Virgen María

(Día 6, agosto, jueves. Mt,17-1-9. La
Transfiguración del Señor)
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Mateo 17,1-9 - "Su rostro
resplandecía como el sol" - En aquel tiempo, Jesús tomó consigo
a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a
una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro
resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos
como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con
él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: "Señor,
¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para
ti, otra para Moisés y otra para Elías." Todavía estaba hablando
cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz
desde la nube decía: "Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.
Escuchadlo." Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos
de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levantaos,
no temáis." Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a
Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No
contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite
de entre los muertos". |
La Transfiguración
del Señor
La Transfiguración
del Señor,
en mp3, recitada por la autora
Poesías sobre los
misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora
Misterios del Santo Rosario, en pps

(Día 7, agosto, viernes, Mt 16,24-28)
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Mateo 16,24-28 - "¿Qué podrá
dar un hombre para recobrar su vida?" - En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que se
niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno
quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí
la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo
entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la
gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su
conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no
morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con
majestad". |
Dame tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por las autora
Me coronas rey de la materia
Me coronas rey de la materia,
en mp3, recitada por las autora
Deseo
Deseo,
en mp3, recitada por la autora
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 8, agosto, sábado, Lc 9,57-62. Santo Domingo de Guzmán)
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Lucas
9,57-62 - Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré
adondequiera que vayas». Jesús le respondió: «Las zorras tienen
madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del
hombre no tiene donde reclinar la cabeza». A otro le dijo:
«Sígueme». Él respondió: «Señor, déjame primero ir a enterrar a
mi padre». Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus
muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios». Otro le dijo: «Te
seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi
casa». Jesús le contestó: «Nadie que pone la mano en el arado y
mira hacia atrás vale para el reino de Dios». |
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe, en mp3, recitada por la autora
Santo Domingo de Guzmán

(Día 9, agosto, domingo, Mt 14,22-33. Santa Teresa B. de la Cruz, Edith Stein, patrona de Europa)
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Mateo 14,22-36 - "Mándame ir
hacia ti andando sobre el agua" - Después que la gente se hubo
saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la
barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía
a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a
solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras
tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las
olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó
Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar
sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que
era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: "¡Ánimo, soy yo, no
tengáis miedo!". Pedro le contestó: ".Señor, si eres tú, mándame
ir hacia ti andando sobre el agua." Él le dijo: "Ven". Pedro
bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a
Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo,
empezó a hundirse y gritó: "Señor, sálvame". En seguida Jesús
extendió la mano, lo agarró y le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué
has dudado?". En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo: "Realmente eres
Hijo de Dios". |
No se ahogue mi esperanza
No se ahogue mi esperanza,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 10, agosto, lunes,
Jn 12,24-26. Fiesta de San Lorenzo, mártir)
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Juan
12,24-26- En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo
no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da
mucho fruto.
El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este
mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve,
que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi
servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará. |
Evangelio de San Juan,
Capítulo XII y poesías sobre su texto
Pequeña
semilla
Primera
predicción de la Pasión
Primera predicción de
la Pasión, en mp3, recitada por la autora

(Día 11, agosto, martes, Mt 18,1-5.10.12-14)
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Mateo 18, 1-5. 10. 12-14 - "Cuidado con despreciar a uno de estos
pequeños" - En aquel momento, se acercaron los discípulos de
Jesús y le preguntaron: ¿Quien es el más importante en el reino
de los cielos?. Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: Os
aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el
reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este
niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que
acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado
con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus
ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre
celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien
ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el
monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro
que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se
habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere
que se pierda ni uno de estos pequeños". |
Como una niña, Madre del Cielo
Como una niña, Madre del Cielo,
en mp3, recitada por la autora
Los talentos
Los talentos,
en mp3, recitada por la autora
Peregrino de
infinito
Peregrino de infinito, en mp3,
recitada por la autora
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
Vísteme, Señor, para
las bodas
Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 12, agosto, miércoles,
Mt 18,15-20)
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Mateo 18,15-20 - "Si
te hace caso, has salvado a tu hermano" - En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas
entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no
te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el
asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no
les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni
siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un
publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará
atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará
desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros
se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi
Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi
nombre, allí estoy yo en medio de ellos". |
Te ofrezco mi mano - Dios es
misericordia
El filo de la vida
El filo de la vida, en mp3,
recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
Te cantan hoy mis cítaras
templadas,
en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo, en mp3, recitada por la autora

(Día 13, agosto, jueve, Mt 18,21;19.1)
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Mateo
18,21-19,1 - "No te digo que perdones hasta siete veces, sino
hasta setenta veces siete" - En aquel tiempo, se adelantó Pedro
y preguntó a Jesús: "Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas
veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?" Jesús le
contesta: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta
veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se
parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados. Al
empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil
talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo
vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones,
y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le
suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré
todo". El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó
marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado
aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien
denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo
que me debes". El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba,
diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré". Pero él se
negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que
debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados
y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el
señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda
te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener
compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?". Y el
señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara
toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si
cada cual no perdona de corazón a su hermano".Cuando acabó Jesús
estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea,
al otro lado del Jordán. |
Perdonaré - Habitaré en tu paz
Alborada del
perdón
Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio del perdón
Diluvio del perdón,
en mp3, recitada por la autora
Somos libres
Somos libres,
en mp3, recitada por la autora
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 14, agosto, viernes,
Mt 19,3-12)
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Mateo 19,3-12 -
"Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de
vuestras mujeres; pero, al principio, no era así" - En aquel tiempo, se
acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba:
"¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?". Él les
respondió: "¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó
hombre y mujer, y dijo: Por eso abandonará el hombre a su padre y a su
madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne?. De modo
que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que
no lo separe el hombre". Ellos insistieron: "¿Y por qué mandó Moisés
darle acta de repudio y divorciarse?". Él les contestó: "Por lo tercos
que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al
principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su
mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio". Los
discípulos le replicaron: "Si ésa es la situación del hombre con la
mujer, no trae cuenta casarse". Pero él les dijo: "No todos pueden con
eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del
vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se
hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo
haga". |
La boda
La boda, en
mp3, recitada por la autora
Separación
Separación, en mp3, recitada por la autora
Falso amor
Burdo secreto
Burdo secreto, en mp3, recitada por la
autora
Aniversario
Aniversario,
en mp3, recitada por la autora
Triste aniversario
Triste aniversario, en mp3,
recitada por la autora
Vísteme, Señor, para
las bodas
Vísteme, Señor, para
las bodas, en mp3, recitada por
la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 15, agosto, sábado,
Lc 1, 39-56.
La Asunción de la Virgen María. Ntra. Sra. de los Reyes del Mar, del
Alba, de la Paloma, etc.)
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Lucas 1,
39-56 - "Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Exaltó
a los humildes" - Por aquellos días, María se puso en camino y fue
de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en la casa de
Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de
María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del
Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: Bendita tú entre las
mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible
que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu
saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has
creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se
alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su
esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho en mí cosas grandes. Su nombre es
santo y su misericordia es eterna con aquellos que le honran.
Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón
soberbio. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a
los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos
despidió sin nada. Tomó de la mano a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros
antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para
siempre.
María estuvo con Isabel unos tres meses; después regresó a su
casa. |
La Asunción de la
Virgen María a los cielos
Poesías sobre los
misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora
Virgen de la Paloma
Virgen de la Paloma,
en mp3, recitada por la autora
Virgen de Begoña
Virgen de Begoña,
en mp3, recitada por la autora
La visita de María a
su prima Isabel
Poesías sobre los
misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora
Misterios del Santo Rosario, en pps

(Día 16, agosto, domingo,
Mt 15,21-28)
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Mateo
15,21-28 -
"Mujer, qué grande es tu fe" - En
aquel tiempo, Jesús salió y se retiró al país de Tiro y
Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de
aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí,
Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo". El
no le respondió nada. Entonces los discípulos se le
acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando".
El les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas
descarriadas de Israel". Ella los alcanzó y se postró ante
él, y le pidió de rodillas: "Señor, socórreme". El le
contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los
hijos". Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor, pero también
los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los
amos". Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué grande es tu fe!;
que se cumpla lo que deseas". En aquel momento quedó curada
su hija. |
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe, en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor,
en mp3, recitada por la autora
El sacerdote
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
Te cantan hoy mis cítaras
templadas,
en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo, en mp3, recitada por la autora

(Día 17, agosto, lunes,
Mt 19,16-22)
|
Mateo 19, 16-22 - "Si quieres llegar hasta el final, vende lo
que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo" - En aquel tiempo
se acercó uno a Jesús y le preguntó: "¿Maestro, ¿qué tengo que
hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús le contestó:
"¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si
quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos". El le
preguntó: "¿Cuáles?". Jesús le contestó: "No matarás, no
cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio,
honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti
mismo". El muchacho le dijo: "Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me
falta?". Jesús le contestó: "Si quieres llegar hasta el final,
vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un
tesoro en el cielo, y luego vente conmigo". Al oír esto, el
joven se fue triste, porque era rico. |
Las arcas de la vida
Somos libres
Somos libres,
en mp3, recitada por la autora
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Mi crecida de amor
Mi crecida de amor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 18, agosto, martes, Mt 19,23-30)
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Mateo 19,23-30 - "Más
fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un
rico entrar en el reino de Dios" - En aquel tiempo, dijo Jesús a
sus discípulos: "Os aseguro que difícilmente entrará un rico en
el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello
pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino
de Dios." Al oírlo, los discípulos dijeron espantados:
"Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús se les quedó mirando y
les dijo: "Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede
todo". Entonces le dijo Pedro: "Pues nosotros lo hemos dejado
todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?". Jesús les dijo:
"Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre
se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me
habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las
doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o
hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien
veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán
últimos y muchos últimos serán primeros". |
Las arcas de la vida - Soy
débil
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
Te cantan hoy mis cítaras
templadas,
en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo, en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Somos libres
Somos libres,
en mp3, recitada por la autora

(Día 19, agosto, miércoles, Mt 19,13-15)
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Mateo
19,13-15 - "No impidáis a los niños acercarse a mí; de los que
son como ellos es el reino de los cielos" - En aquel tiempo, le
acercaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y
rezara por ellos, pero los discípulos los regañaban. Jesús dijo:
"Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que
son como ellos es el reino de los cielos". Les impuso las manos
y se marchó de allí. |
Mírame como a un niño
Como una niña, Madre del Cielo
Como una niña, Madre del Cielo,
en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo,
en mp3, recitada por la autora
Te cantan hoy mis cítaras
templadas
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 20, agosto, jueves, Lc 1,26-38)
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Lucas
1,26-38 - " Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" -
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad
de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un
hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen
era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el
Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y
discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No
temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a
concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás
por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del
Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no
tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto
que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo
vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado
Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un
hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que
llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios».
Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu
palabra». Y el ángel dejándola se fue. |
La Encarnación
del Hijo de Dios
Santo
Rosario
Oraciones para
rezar con el Santo Rosario
Poesías sobre los
misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora
Reina y Madre mía
Reina y Madre mía, en mp3,
recitada por la autora
Especial Virgen María
Libro
"Antes que la luz de la alborada, tú,
María"

(Día 21, agosto, viernes, Mt 22,34-40)
|
Mateo 22,34-40 - "Amarás
al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo" - En aquel
tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los
saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la
Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el
mandamiento principal de la Ley?". Él le dijo: "Amarás al Señor,
tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es
semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos
mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas".
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Mi crecida de amor
Mi crecida de amor,
en mp3, recitada por la autora
Los talentos
Los talentos,
en mp3, recitada por las autora
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Al final
Al final,
en mp3, recitada por la autora
Espíritu inmortal
Espíritu inmortal,
en mp3, recitada por la autora
Me coronas rey de la materia
Me coronas rey de la materia,
en mp3, recitada por las autora
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo,
en mp3, recitada por la autora
Te cantan hoy mis cítaras
templadas

(Día 22, agosto, sábado, Lc 1,26-38.
Santa María Virgen, Reina
)
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Lucas
1,26-38 - " Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" -
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad
de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un
hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen
era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el
Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y
discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No
temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a
concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás
por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del
Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no
tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto
que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo
vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su
sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado
Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un
hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que
llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios».
Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu
palabra». Y el ángel dejándola se fue. |
La Encarnación
del Hijo de Dios
Santo
Rosario
Oraciones para
rezar con el Santo Rosario
Poesías sobre los
misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora
Reina y Madre mía
Reina y Madre mía, en mp3,
recitada por la autora
Especial Virgen María
Libro
"Antes que la luz de la alborada, tú,
María"

(Día 23, agosto, domingo, Mt 16,13-20)
|
Mateo 16,13-20 - "Tú eres Pedro y te daré las llaves del reino
de los cielos" -
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea
de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la
gente que es el Hijo del hombre?" Ellos contestaron: "Unos que
Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los
profetas." Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy
yo?" Simón Pedro tomó la palabra y dijo: "Tú eres el Mesías, el
Hijo de Dios vivo". Jesús le respondió: "¡Dichoso tú, Simón,
hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y
hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú
eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder
del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de
los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo,
y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo". Y
les mandó a los discípulos que no lo dijesen a nadie". |
Encuesta de
opinión
Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora
A Cristo
A Cristo,
en mp3, recitada por la autora

(Día 24, agosto, lunes, Jn 1,45-51. Fiesta de San Bartolomé, apóstol)
|
Juan
1,45-51 - "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en
quien no hay engaño" - En aquel tiempo, Felipe encuentra a
Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley
y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de
Nazaret". Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo
bueno?". Felipe le contestó: "Ven y verás". Vio Jesús que se
acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de
verdad, en quien no hay engaño". Natanael le contesta: "¿De qué
me conoces?". Jesús le responde: "Antes de que Felipe te
llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.". Natanael
respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de
Israel". Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo
de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores". Y le añadió:
"Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios
subir y bajar sobre el Hijo del hombre". |
Evangelio de San Juan,
Cap I y poesías sobre su texto
Discípulo
Discípulo,
en mp3, recitada por la autora
Lúcido vacío
Lúcido vacío,
en mp3, recitada por la autora
Conjuro
Conjuro,
en mp3, recitada por la autora
Llegaste
Llegaste,
en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro,
en mp3, recitada por la autora

(Día 25, agosto, martes,
Mt 23,23-26)
|
Mateo 23,23-26 - "Esto es lo
que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello" - En
aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y
fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís
y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho,
la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que
practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que
filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros,
escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y
el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y
desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro,
y así quedará limpia también por fuera". |
Dame
tu luz
Dame tu luz,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Somos libres
Somos libres,
en mp3, recitada por la autora
Peregrino de
infinito
Peregrino de infinito, en mp3,
recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Me coronas rey de la materia,
en mp3, recitada por las autora

(Día 26, agosto, miércoles, Mt 23,27-32)
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Mateo 23,27-32 - "Sois
hijos de los que asesinaron a los profetas" - En aquel tiempo,
habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos
hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados!. Por
fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de
huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis
justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y
crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que
edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos
de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de
nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el
asesinato de los profetas"!. Con esto atestiguáis en contra
vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas.
¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!". |
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Alborada del perdón
Alborada del perdón,
en mp3, recitada por la autora
Diluvio del perdón
Diluvio del perdón,
en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe,
en mp3, recitada por la autora
Por el azul se llega a Galilea
Por el azul se llega a
Galilea, en mp3, recitada por la autora

(Día 27, agosto, jueves, Mt 24,42-51)
|
Mateo 24,
42-51 - "Estad preparados" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus
discípulos: Velad y estad preparados, porque no sabéis qué día va
a venir vuestro Señor. Tened por cierto que si un padre de familia
supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no
dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También
vosotros estad preparados, porque a la hora en que menos lo
penséis, vendrá el Hijo del hombre. Fijaos en un servidor fiel y
prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre
para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese
servidor, si al regresar su amo, le encuentra cumpliendo con su
deber. Yo os aseguro que le encargará la administración de todos
sus bienes. Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su
amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y
emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora
imprevista, le castigará severamente y le hará correr la misma
suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y
desesperación. |
La vida ha sido un vuelo
de paloma
La vida ha sido un vuelo
de paloma, en mp3, recitada
por la autora
Antiguos paisajes
Antiguos paisajes,
en mp3, recitada por la autora
¡Tiempo... retrocede!
¡Tiempo... retrocede!,
en mp3, recitada por la autora
Exóticas riberas
Al final
Al final,
en mp3, recitada por la autora
Espíritu inmortal
Espíritu inmortal,
en mp3, recitada por la autora
Mi crecida de amor
La venida del Hijo del
Hombre
La venida del
Hijo del Hombre,
en mp3, recitada por la autora

(Día 28, agosto, viernes, Mt 25,1-13)
|
Mateo 25,1-13 - "¡Que
llega el esposo, salid a recibirlo!" - En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos esta parábola: "Se parecerá el reino de
los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron
a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran
sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el
aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite
con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y
se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo,
salid a recibirlo!. Entonces se despertaron todas aquellas
doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias
dijeron a las sensatas: Dadnos un poco de vuestro aceite, que se
nos apagan las lámparas. Pero las sensatas contestaron: Por si
acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que
vayáis a la tienda y os lo compréis. Mientras iban a comprarlo,
llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al
banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron
también las otras doncellas, diciendo: Señor, señor, ábrenos.
Pero él respondió: Os lo aseguro: no os conozco. Por tanto,
velad, porque no sabéis el día ni la hora".
La venida del Hijo del
Hombre
La venida del
Hijo del Hombre,
en mp3, recitada por la autora
La vida ha sido un vuelo
de paloma
La vida ha sido un vuelo
de paloma, en mp3, recitada
por la autora
¡Tiempo... retrocede!
¡Tiempo... retrocede!,
en mp3, recitada por la autora
Exóticas riberas
Exóticas riberas,
en mp3, recitada por la autora
Al final
Al final,
en mp3, recitada por la autora
|

(Día 29, agosto, sábado,
Mc
6,17-29. El
martirio de San Juan Bautista)
|
Marcos 6,17-29 - "Quiero
que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el
Bautista" - En
aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había
metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se
había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le
decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no
acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan,
sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía.
Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con
gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio
un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente
principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó,
gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la
joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy." Y le juró: "Te
daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino." Ella
salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" La madre le
contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista." Entró ella en
seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero que
ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el
Bautista". El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y
los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un
verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la
cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la
joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus
discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron. |
Juan bautista
Juan
bautista,
en mp3, recitada por la autora
Juan abrió las
veredas
Juan
abrió las veredas,
en mp3, recitada por la autora

(Día 30, agosto, domingo, Mt 16,21-27)
|
Mt 16,21-27
- Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que
tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los
ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser
ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y
se puso a increparlo: «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no
puede pasarte». Jesús se volvió y dijo a Pedro: «¡Ponte detrás
de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú
piensas como los hombres, no como Dios». Entonces dijo a los
discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue
a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque quien quiera salvar
su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la
encontrará. ¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo
entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre,
entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su
conducta. |
Primera
predicción de la Pasión
Primera predicción de
la Pasión. en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Discípulo
Discípulo,
en mp3, recitada por la autora
No permitas, Señor
No permitas, Señor,
en mp3, recitada por la autora
Tengo fe
Tengo fe,
en mp3, recitada por la autora

(Día 31, agosto, lunes, Lc 4,16-30.
Nuestra
Señora del Mar)
|
Lucas, 4,16-30 -
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su
costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le
entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el
pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a
proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner
en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor». Y,
enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la
sinagoga tenía los ojos clavados en él. Y él comenzó a decirles: «Hoy se
ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír». Y todos le expresaban su
aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su
boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?». Pero Jesús les dijo:
«Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz
también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».
Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su
pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días
de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo
una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue
enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y
muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin
embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio». Al oír
esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo
echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte
sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino |
Hoy se cumple
la esccritura
Una vez el mar
Una vez el mar, en mp3, recitada por la
autora
Especial Virgen María

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