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VIAJERO HACIA LA
MUERTE
Emma-Margarita
R. A.-Valdés

Fui creado viajero hacia la muerte,
por caminos de espinas y rosales,
prisionero en mis límites,
cubiertos de furtiva enredadera
Debo limpiar la noche y los turbios cristales
con la luz de la sabia claridad,
que guía hacia el encuentro
del único diamante,
luz de luz de sabiduría eterna.
Anhelo un florecer sobre las ruinas
del invierno selvático, en dimensión telúrica,
en un volcán de flores inocentes,
heraldo de silencios.
Un renacer alado
del ser oscuro que se transfigura
en lúcida certeza
esclareciendo nubes,
en laberinto azul de tierra y agua.
Vivo el fluir continuo
que, poco a poco, arrastra
mi nieve hacia la playa,
un viaje hasta el final de la existencia.
El tiempo es un instante, un infinito instante,
del giro de la tierra,
extraña dimensión a contraluz del sueño,
un despertar de sombras,
Espero, en este mundo,
una muerte sin gloria, hacia la gloria.

Emma-Margarita
R. A.-Valdés

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