Emma-Margarita
R A.-Valdés
A Teresa, en agradecimiento por indicarme el contenido de esta poesía

Revestido de niebla anochecida,
ante tus ojos fríos,
desnudo de tu luz,
tiembla de amor mi cuerpo.
Indago en la espesura,
en la
íntima hojarasca de tu fronda,
esperando alcanzar lo inalcanzable,
tras el cristal velado por las hiedra
de tu mirada esquiva.

Sólo veo en el fondo de tus sueños
laberinto de oscuros entresijos,
hermético, recóndito.

Sólo siento tus ramas deshojadas,
la
orfandad de caricias en tus dedos estáticos,
la apatía, el hastío,
la gélida humedad de labios estoicos,
desbandada de besos,
silencio encubridor,
inhóspita cosecha de tu erial.
Habito ante tu verja,
recorro los senderos desolados
en mis lóbregas noches solitarias
por tardes derramadas en esquina
poblada por la sombra.

Crece escarcha en la ruta del olvido,
se aleja el horizonte de mi paz,
y el vacío me grita
en el mutismo de mi cuerpo roto.

Emma-Margarita
R A.-Valdés

Entradas a:
Contenido del
sitio
Poesía vital
Poesía
trascendental

Si
quiere enviar un mensaje recomendando
Universo Literario, pulse
AQUÍ
Añada
Universo Literario a sus Favoritos
Todos los derechos reservados © -
Emma-Margarita R.
A.-Valdés
