SANTO TABERNÁCULO
Del libro "VERBO y verso"
Por
Emma-Margarita R. A.-Valdés

Es el templo la patria del
espíritu,
lugar de amor y paz,
casa de Dios.
Mercaderes opacos
emponzoñan sus bóvedas,
con ruidosos señuelos,
para arrancar el oro al
visitante.

Accedes a tu casa
y te duele la inmunda algarabía
ávida de riqueza.
Liberas las palomas
de la cárcel que imponen los
tiranos.
Llamas a la oración
que purifica el templo de las
almas.

Cuando vengas, Señor,
al templo de la tierra,
expulsa de los atrios sacrosantos
a los cambistas,
que ahogan en dinero dignidades;
a vendedores de aves de las
sombras
que cercenan las alas de los
jóvenes;
a charlatanes,
que se enriquecen
falseando la auténtica doctrina,
y a tantos más, Señor,
que profanan tus signos.

Que tus fieles discípulos
no ensuciemos tu templo,
que en la oración limpiemos
nuestro barro
y humildes trabajemos
defendiendo tu santo tabernáculo.
Emma-Margarita R. A.-Valdés
email del autor:
universo@universoliterario.net
  
  
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Del libro: "VERBO y verso".
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