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A)
LA
PAUSA O CESURA:
PAUSA
GRAMATICAL
PAUSAS
VERSAL
PAUSA
INTERNA
PAUSA
ESTRÓFICA
PAUSA MEDIA
O CESURA:
HEMISTIQUIO
HETEROSTIQUIO
BRAQUISTIQUIO
ENCABALGAMIENTO:
EN RELACIÓN CON EL TIPO DE VERSO:
VERSAL
MEDIAL
EN RELACIÓN CON LA UNIDAD QUE
ESCINDE:
LÉXICO
SIRREMÁTICO
ORACIONAL
EN RELACIÓN CON LA LONGITUD DEL VERSO
ENCABALGADO:
ABRUPTO
SUAVE
B)
LA
RIMA:
POR SU
TIMBRE
TOTAL O CONSONANTE
PARCIAL O ASONANTE
POR SU
CANTIDAD
OXÍTONA, AGUDA O MASCULINA
PAROXÍTONA, GRAVE, LLANA O FEMENINA
PROPAROXÍTONA O ESDRÚJULA
POR SU
COMBINACIÓN O DISTRIBUCIÓN EN LA ESTROFA
CONTINUA
GEMELA
ABRAZADA
ALTERNADA
ENCADENADA
ENCADENADA EN ESCALERA
EN ECO
DE MAESTRÍA MAYOR
DE MEDIA MAESTRÍA
MACHOFEMBRA
ENTRELAZADA
OTROS TIPOS DE RIMA


A)
LA
PAUSA O CESURA:
PAUSA:
El DRAE
define la pausa como: un silencio de duración variable que delimita un grupo fónico o
una oración.
Las pausas
influyen en el ritmo del verso. No sólo son importantes para la perfecta declamación,
sino también para dar cadencia, énfasis, o cualquier otro sentimiento que se quiera
reflejar con la utilización de las pausas, apoyándose en ellas la modulación de la voz.
Si coinciden la pausa necesaria para la declamación y la pausa sintáctica, el verso
será más melodioso y natural. Las pausas por razones sintácticas son: fin de oración,
vocativo intercalado, oración adjetiva explicativa, algunas subordinadas oracionales,
hipérbaton, y otras.
CLASIFICACIÓN
DE LAS PAUSAS:
Pausa
gramatical:
La producida por los signos de puntuación y por la sintaxis.
Pausa
versal: La que
se hace al final de cada verso. Sin embargo, cuando al final del verso no
hay un signo ortográfico (coma, punto, punto y coma) no suele hacerse la
pausa versal, excepto si el verso termine en vocal y el siguiente comience
por vocal, con el fin de evitar la sinalefa. Igualmente no se origina pausa
versal en el caso de encabalgamiento, que se produce cuando la frase
concluye en el verso siguiente. El estudio del encabalgamiento se hará al
final de la clasificación de las pausas. Ejemplo:
Eres mi faro
y guía,
mi asidero,
mi roca,
madre eterna
y amiga
que mi olvido
perdona,
tu mano en
mis espinas
es caricia de
alondra.
Se hace una
pausa después de todas las palabras finales de cada verso. Si la palabra espinas del
penúltimo verso fuera espina, en singular, la pausa sería más necesaria para no formar
sinalefa con la vocal inicial del siguiente verso.
Pausa
interna:
Es la pausa que se produce en el interior del verso. Los versos no llevan
siempre pausa interna, si la contienen se denominan versos pausados, y si no
la contienen, versos impausados. La pausa interna no rompe la sinalefa. Ejemplo:
Eres mi faro
y guía,
mi asidero,
mi roca,
El segundo
verso lleva una pausa interna señalada por el signo ortográfico correspondiente. Otro
ejemplo:
Cuando todo
termine, en el final
que lleve
hasta los límites la espera
de un
próximo horizonte,
y tristeza,
abandono, desamparo,
acompañen
los últimos momentos;
En el primer
verso hay una pausa señalada por la coma, sin embargo no se destruye la sinalefa,
"ne-en", el verso tiene 11 sílabas métricas. El segundo verso es también de
11 sílabas, con dos sinalefas, "ve-has" "la-es". El tercer verso
tiene 7 sílabas métricas, con una sinalefa, "mo-ho". El cuarto verso lleva dos
pausas señaladas por el signo ortográfico, en la primera pausa se produce
sinalefa, "za-a".
Pausa
estrófica:
La que se realiza al final de cada estrofa. Ejemplo:
La caricia
del mar vuelve a tu playa,
regresa del
desierto a Galilea,
donde
habitas, María, en tu atalaya.
Su visita
enardece la marea
maternal de
tu cálida dulzura
que en
abrazos de espuma se recrea.
Trae la brisa
apacible de la altura,
la sal de su
oceánica mirada,
te invade su
oleaje de ternura.
Al final de
cada terceto se hace una pausa mayor que al final de cada verso.
Pausa
media o cesura: La que se sitúa en el interior del verso y se repite en la misma
sílaba de cada verso, sin cortar las palabras, separando un grupo de palabras del verso
de otro grupo de palabras del mismo verso. La cesura se produce en versos largos, los
versos de hasta nueve sílabas se pronuncian fácilmente sin descansar, pero los de nueve
sílabas en adelante necesitan una pausa, dividiéndolos en dos grupos. Si estos dos
grupos contienen el mismo número de sílabas, son llamados hemistiquios; si no
contienen el mismo número de sílabas, se denominan heterostiquios. El cómputo
silábico de los hemistiquios sigue las reglas del aplicado a los versos independientes,
tanto en cuanto al acento final, como a los acentos interiores. Nunca se produce la
sinalefa entre la sílaba final del primer hemistiquio y la primera sílaba del segundo,
pues el final de cada hemistiquio recibe el mismo tratamiento métrico que el final de
verso. La cesura es un recurso poético que da carácter al verso, y recibe
diversos nombres, por ejemplo la cesura del decasílabo dividiéndolo en dos hemistiquios
de cinco sílabas, se denomina cesura épica; si lo divide en heterostiquios de 4 y 6
sílabas, siendo el primero llano u oxítono, se denomina cesura lírica, etc.
Ejemplo de
hemistiquio:
Quiero
conocer/ mis exactos límites
más allá
del cuerpo,/ la mente y la tierra,
romper la
ansiedad/ por lo inaccesible,
sentir la
alegría/ de la Nochebuena.
Quiero amor y
paz/ sobre mi arrecife,
la luz de la
estrella/ brillando en mi vértice,
saber que soy
lúcido,/ inmortal y libre
y sentir la
dicha/ de ser inocente.
Los versos
de esta estrofa son dodecasílabos métricos. Están formados por dos hemistiquios de 6
sílabas métricas. A cada hemistiquio se aplica las reglas del cómputo silábico de los
versos simples. Analizando cada verso, tenemos:
En el primer
verso, el primer hemistiquio termina en palabra aguda, "conocer", se cuenta una
sílaba más, son 5 sílabas gramaticales y 6 sílabas métricas. El segundo hemistiquio
termina en palabra esdrújula, "límites", se cuenta una sílaba menos,
gramaticalmente tiene 7 y métricamente, 6.
En el
segundo verso los dos hemistiquios son llanos.
En el tercer
verso, el primer hemistiquio es agudo, por lo que se cuenta una sílaba más. El segundo
hemistiquio es llano.
En el cuarto
verso los dos hemistiquios son llanos.
En el quinto
verso el primer hemistiquio termina en palabra aguda, por lo que se cuenta una sílaba
más. El segundo hemistiquio es llano.
En el sexto
verso el primer hemistiquio es llano. El segundo hemistiquio termina en palabra
esdrújula, por lo que se cuenta una sílaba menos.
En el
séptimo verso el primer hemistiquio es esdrújulo, por lo que se cuenta una sílaba
menos. La palabra final de este hemistiquio termina en vocal "o", la primera
palabra del hemistiquio siguiente comienza por vocal "i", pero como están
separadas por un hemistiquio no se produce sinalefa. El segundo hemistiquio es llano.
En el octavo
verso los dos hemistiquios son llanos.
Braquistiquio:
Se produce el braquistiquio cuando entre dos pausas hay de una a cuatro sílabas,
normalmente entre la pausa final del verso o pausa versal, y una pausa interior del verso
siguiente, en este caso también recibe el nombre de hemistiquio corto. El braquistiquio
puede formar un verso bisílabo o tetrasílabo, quedando entre dos pausas versales. Es un
recurso poético para dar énfasis a determinadas palabras, separándolas del resto por
dos pausas que producen una elevación del tono. Ejemplo:
cubren con
una tela fina y blanca,
el sudario.
Te vence el desconsuelo
El
braquistiquio tiene lugar en "el sudario", 4 sílabas entre la pausa final
del verso anterior y la pausa morfosintáctica.

Encabalgamiento:
Se produce encabalgamiento cuando la oración de un verso termina en parte
del verso siguiente, es decir, cuando una pausa versal no coincide con una
pausa morfosintáctica.
Hay partes
de la oración que tienen que ser pronunciadas sin pausa en su interior, son los sirremas.
Los sirremas del idioma español son:
-
Sustantivo con adjetivo o
viceversa: cielo azul
-
Sustantivo con complemento
determinativo: flor de azahar
-
Verbo con adverbio o
viceversa: estudia mucho
-
El pronombre átono con la
palabra correspondiente: su elefante
-
La preposición con el
elemento correspondiente: con afecto
-
La conjunción con el
elemento correspondiente: ni Juan
-
El artículo con el elemento
correspondiente: la casa
-
Tiempos compuestos de los
verbos o perífrasis verbales: dejó de estudiar
-
Palabras que llevan delante
una preposición: va de juerga
-
Las oraciones adjetivas
especificativas: las personas que vinieron
El verso en
el que comienza el encabalgamiento, se llama verso encabalgante, y el verso que lo
continúa, verso encabalgado.
Clases de
encabalgamiento:
En relación
con el tipo de verso:
Versal:
si se produce al final del verso y continúa en el verso siguiente. Ejemplo:
El hijo que
Isabel espera ansiosa
afirma, desde
el seno, la existencia
del Mesías,
que en tu interior reposa.
Medial:
si se produce coincidiendo con la cesura en un verso compuesto. Ejemplo:
son las
huellas del tiempo / escribiendo un destino
de noches de
azabache / y mañanas de tul.
En relación
con la unidad que escinde:
Léxico:
Si la pausa versal divide la palabra entre el verso encabalgante y el encabalgado,
poniéndose un guión para reflejar la división de la palabra. Ejemplo:
Y mientras
miserable-
mente se
están los otros abrasando
con sed
insacïable
del no
durable mando,
tendido yo a
la sombra esté cantando.
(Fray Luis de
León)
Sirremático:
Si la pausa se produce en el interior de un sirrema. Ejemplo:
Isabel, por
milagro, va a ser madre
del Precursor, profeta del Altísimo.
El
encabalgamiento sirremático es: va a ser madre del Precursor
Oracional:
Si se produce dividiendo una oración adjetiva especificativa. Ejemplo:
Isabel, por
milagro, va a ser madre
del
Precursor, profeta del Altísimo
que mostrará
el sendero del perdón.
El
encabalgamiento oracional es: profeta del altísimo que mostrará el sendero del perdón.
Otro
ejemplo:
Tú, María,
adelantas la verdad
que viene a
revelar tu hijo, el Mesías,
En relación
con la longitud del verso encabalgado:
Abrupto:
Si el encabalgamiento finaliza antes de la quinta sílaba del verso encabalgado. Este
encabalgamiento proporciona dinamismo al verso, intensifica el tono de las palabras
encabalgadas. Ejemplo:
El hijo que
Isabel espera ansiosa
afirma, desde
el seno, la existencia
del Mesías,
que en tu interior reposa.
Suave:
si el encabalgamiento finaliza después de la quinta sílaba del verso encabalgado. Aporta
suavidad, serenidad, a la expresión de la frase. Ejemplo:
Tú, María,
adelantas la verdad
que viene a
revelar tu hijo, el Mesías,
El
encabalgamiento produce subida o descenso del tono del verso. Es un recurso poético para
dar más musicalidad a la declamación, más variedad de tonos, haciendo que el verso no
sea monótono.


Emma-Margarita R. A.-Valdés

(A continuación se estudia la
rima (Siguiente)
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