|
SERÉ
FIEL EN LO POCO Y EN LO MUCHO
He derrochado, mi Señor, los bienes
que generosamente me cediste.
Los perdí en laberintos de la carne,
en los pálidos focos de altivez,
en las frágiles cajas del dinero,
en la efímera fama de este mundo,
en lujos, en absurdas fruslerías
y en todo lo que ofrece la materia.

Me supuse más listo que los justos,
astuto como un zorro en gallinero.
Me reí de tu luz, de las creencias,
de las llamas de amor que me brindabas.
Me vendí a la especulación rastrera,
a la fácil ganancia de los vagos.
No acrecenté la herencia recibida,
ni socorrí al hermano en su desgracia.

Tú conoces, Señor, mi pequeñez,
mas deseo entregarme sólo a Ti,
abandonar imperios terrenales,
que seas Tú mi Dios, mi único Rey.
Te pido que administres el legado
que entregaste a mi pobre humanidad.
Seré fiel en lo poco y en lo mucho,
haré crecer la siembra de tu reino.

EL
ORO, TERRENAL PAVESA
Los
gorriones habitan los aleros
y
tiembla el vendaval en los zarzales.
Palomas planeando los senderos
se
embriagan con la esencia de rosales.

Se
hacen fértiles secos matorrales
en
las naves de los invernaderos.
Hay
cuervos que devoran los trigales
y
urracas que atesoran basureros.
Brilla el sol en la caridad confesa
cuando el barro comienza sus albores
y su
honradez ante la luz profesa.

La
materia cubierta de esplendores
transforma el oro en terrenal pavesa
y se
entrega al Amor de los amores.

EL
DINERO, DIOS O MEDIO
No siembro ni cosecho
con sudor de mis manos y mi frente.
El pan sucio que amaso,
con la espiga de lágrimas ajenas,
lleva harina de corrupción humana.
Encadenado al mundo,
en las almenas de la indignidad,
reverencio el metal que me envilece.
Escucho en mi interior
el quejido del alma en el destierro
gimiendo por la paz de la conciencia.

Hoy recorre mi mente
el trayecto que me llevó al abismo
por confiar en mi sagacidad.
La claridad de un cielo renovado
sanea con su luz mis ojos ciegos
y la mortal herrumbre de mi espíritu.

Camino hacia la Luz
desasido de engaños y sobornos,
aplicaré mi astucia
en la siembra de celestial simiente.
El dinero era el dios y ahora es el medio
para lograr la paz y la justicia.
   
Emma-Margarita R. A.-Valdés
   
Reservados todos los Derechos de Autor.
Prohibida la reproducción sin expreso consentimiento.
email de la Autora: universo@universoliterario.net
|