
NOVENA TRADICIONAL A LA VIRGEN MILAGROSA
Comienza el día 19 de noviembre y termina el día 27 del mismo mes.
El
día 27 de Noviembre es la festividad de la Virgen de la Medalla
Milagrosa.

Oración preparatoria para todos lo días
Santísima Virgen María, mira con
ojos misericordiosos a cuantos recurren a ti, llenos de confianza y de
amor para implorar tu protección. Derrama sobre nosotros las bendiciones
que has prometido a cuantos lleven tu Medalla. Te amamos de corazón y
tenemos la certeza de que atenderás nuestras súplicas. Amén.
Oración final para todos los días
"Oh Virgen Inmaculada de la Medalla Milagrosa, disipa con un rayo de
tus manos nuestras tinieblas interiores; ayúdanos a andar nuestro camino
espiritual. Haz que tu Medalla sea escudo invulnerable para nuestros
cuerpos y para nuestras almas y que nos ayude a vivir la vida de la
gracia". Amén.

Día primero
(La Medalla, libro abierto)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
La Virgen María ha querido que su Medalla sea como un libro abierto
lleno de enseñanzas para nosotros. En ella aparece su triunfo sobre el
diablo y el pecado, simbolizados por la serpiente pisada por los pies de
la Madre de Dios y protectora del mundo.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración
final indicada arriba.

Día segundo (La
Medalla y la súplica de María)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
Por las manos bondadosas de María suben nuestras plegarias a Dios; y
por esas mismas manos descienden a nosotros los favores concedidos. La
Virgen se apareció a Santa Catalina intercediendo por nosotros y luego
distribuyendo las gracias que llenaban sus manos y sus dedos.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración final indicada arriba.

Día tercero (La
Medalla poderosa)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
María es la bendita entre todas las mujeres porque el Poderoso ha
hecho cosas grandes en ella.
En la Medalla las doce estrellas del reverso colocadas en círculo
indican el poder de María en el cielo y en la tierra. Su oración ante el
Hijo es poderosísima.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración
final indicada arriba.

Día cuarto (La Medalla
y el dolor de María)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
La Medalla lleva grabados en el reverso los símbolos del sufrimiento
de Jesús y de María en favor nuestro. Por eso aparece el corazón de
María atravesado por una espada junto al corazón de Jesús coronado de
espinas. Además la letra M que significa María, sostiene la cruz que
significa Jesús.
La Virgen María participó en los dolores de Jesús en favor nuestro.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración final indicada arriba.

Día quinto (La Medalla
camino hacia Cristo)
Se reza la oración
preparatoria para todos los días.
María vivió 30 años con Jesús en el silencio de Nazaret ofreciendo
todos los cuidados de madre a su hijo.
Ahora, por medio de la Medalla, ha querido enseñamos el camino para
llegar a Él: amar a la Virgen, obedecerla, invocarla y meditar lo que
significa que la Cruz esté apoyada en la letra M.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración final indicada arriba.

Día sexto (La Medalla y nuestra oración)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
La vida de María fue una continua oración. Oración de meditación en
Belén, oración silenciosa en el Calvario, oración de petición en Caná,
oración de adoración en la Encarnación.
En la Medalla ha querido
aparecer como intercesora con la Jaculatoria:
«Oh María, sin pecado
concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti».
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración final indicada arriba.

Día séptimo (La Medalla y los favores de
María)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
La Virgen misma nos ha dicho: cuantos lleven esta Medalla, recibirán
favores grandes. Y el pueblo le ha puesto el nombre de Milagrosa
precisamente por los favores que la Virgen nos concede a través de su
Medalla. Y mostró que se manifiesta gozosa cuando le pedimos favores
grandes. Ella se siente feliz al poder responder a nuestras peticiones.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración final indicada arriba.

Día octavo (La Medalla
representa a la Madre)
Se reza la oración preparatoria para todos los días.
Son muchos los símbolos y los significados de la Medalla en el anverso
y en el reverso de la misma. Pero sobresale por todos ellos su figura de
Madre, con sus ojos vueltos a nosotros, con su cara descubierta y con
sus manos extendidas para que no caigamos al caminar y para ayudamos con
las gracias de sus rayos en las dificultades.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración
final indicada arriba.

Día noveno (La Medalla
triunfo de María)
Se reza la oración
preparatoria para todos los días.
Las Medallas Milagrosas se propagan por todas partes. Santa Catalina
dijo con palabras proféticas: María es la Reina del Universo, será
llevada en triunfo. Dará la vuelta al mundo. Cuando los tiempos se
vuelven amenazadores por las malas costumbres de los hombres... la
Milagrosa aparece como un faro de esperanza y como remedio a nuestros
males. Ella triunfará.
(Se pide la gracia que se desea)
Se rezan tres Avemarías y la
Jaculatoria de la Medalla, «Oh
María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»,
con cada avemaría.
Se termina con la Oración final indicada arriba.

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