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Amanece la envidia entre los
hombres
y reúne en su entorno los
afanes
que hacen, de los príncipes,
rufianes,
por ambición y fama de sus
nombres.
Tienen miedo los reyes de la
tierra,
Tú proclamas verdades que
lastiman,
por odio tus milagros
desestiman
y, porque das la paz, te hacen
la guerra.
Te condenan, te insultan, te
flagelan,
te escarnecen los falsos, los
impíos,
y te coronan rey de los
judíos,
mas tus palabras siempre se
reb/velan.
Pero es legal la humana
hipocresía,
es el quiero y no puedo de
Pilato,
un traidor, ruin, rastrero y
sucio trato,
vil moneda acuñada en
cobardía.
Tú respondes a "¿Eres el
Mesías?":
Si os lo dijere, ¿me
creeréis?,
si yo os preguntare, ¿qué
diréis...?.
El mundo sigue infiel en
nuestros días,
elige sin dudar a Barrabás
y a Ti te crucifica, pues no
quiere
oír tus mandamientos, y
prefiere
ignorar que al final tu
reinarás;
reinarás cuando acaben estos
días,
sentado a la derecha de Dios
Padre,
con María, elegida Reina y
Madre,
en un cielo de eternas alegrías.

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