Aún vuelve día a día.
Aún grita en la distancia.
Crece y crece su sombra,
en la noche se agranda.
El recuerdo cautivo
me hiere, me desgarra.
Ya no encuentro caminos.
Ya no encuentro posadas.
Hora a hora se aleja
la alegría, la calma.
¡Cómo late el recuerdo!.
¡Qué pesada es su carga!.
Emma Margarita R. A.-Valdés
 
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