CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

 

Agosto 2018

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

Para regresar a esta página, después de visitar la poesía,
pulse el retroceso de su ordenador

 

 

Agosto:

 

(Día 1, agosto, miércoles,  Mt 13,44-46)

 

Mateo 13, 44-46 - "Vende todo lo que tiene y compra el campo" - En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 244 hasta la 246 (a. i.)

El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión

 

(Día 2, agosto, jueves, Mt 13,47-53. Nuestra Señora de los Ángeles)

 

Mateo 13, 47-53 - "Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí". Él les dijo: "Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo bueno y lo antiguo". Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 244 hasta la 246 (a. i.)

El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Él es

Él es, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

Mi crecida de amor, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

 

(Día 3, agosto, viernes,  Mt 13,54-58)

 

Mateo 13, 54-58 - "¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?" - En aquel tiempo fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: "¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos, Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?".Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: "Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta". Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe.

 

Libro "VERBO y verso", ver la pág. 260

Nadie es profeta en su tierra

Nadie es profeta en su tierra, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 4, agosto, sábado,  Mt 14,1-12. San Juan María Vianney, patrón de los sacerdotes)

 

Mateo 14, 1-12 - "Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús" - En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: "Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él". Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: "Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista". El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 122 hasta la 123 (a. i.)

Juan bautista

Juan bautista, en mp3, recitada por la autora

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 5, agosto, domingo, Jn 6,24-35. Nuestra Señora de las Nieves. Virgen Blanca. Nuestra Señora de África. Dedicación de la Basílica de Santa María)

 

uan 6,24-35 - "El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará sed" - En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?". Jesús contesto: "Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios". Ellos le preguntaron: "Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?". Respondió Jesús: "La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado". Le replicaron: "¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo". Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo". Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 273 hasta la 275 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Especial Virgen María

El templo

El templo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 6, agosto, lunes. Mc 9,2-10. La Transfiguración del Señor)

 

Marcos 9,2-10 - "Este es mi Hijo, el escogido, escuchadle" - Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: "Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías"; - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados -. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: "Este es mi Hijo amado, escuchadle". Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de "resucitar de entre los muertos".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 307 hasta la 310 (a. i.)

La Transfiguración del Señor

La Transfiguración del Señor, en mp3, recitada por la autora

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Misterios del Santo Rosario, en pps

 

(Día 7, agosto, martes, Mt 14,22-36)

 

Mateo 14, 22-36 - "Mándame ir hacia ti andando sobre el agua" - Después que sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaron a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento les era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: "¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua". El le dijo: "Ven". Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: "Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?. En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: "Realmente eres Hijo de Dios". Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 270 hasta la 272 (a. i.)

No se ahogue mi esperanza

No se ahogue mi esperanza, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 8, agosto, miércoles, Mt 15,21-28. Santo Domingo de Guzmán)

 

Mateo 15,21-28 - "Mujer, qué grande es tu fe" - En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo". El no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando". El les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel". Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió de rodillas: "Señor, socórreme". El le contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los hijos". Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor, pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos". Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué grande es tu fe!; que se cumpla lo que deseas". En aquel momento quedó curada su hija.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 287 hasta la 289 (a. i.)

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

Santo Domingo de Guzmán

 

(Día 9, agosto, jueves, Mt 25,1-13. Santa Teresa B. de la Cruz, Edith Stein, patrona de Europa)

 

Mateo 25,1-13 - "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!. Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas. Pero las sensatas contestaron: Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis. Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: Señor, señor, ábrenos. Pero él respondió: Os lo aseguro: no os conozco. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 490 hasta la 497 (a. i.)

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

La vida ha sido un vuelo de paloma

La vida ha sido un vuelo de paloma, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

¡Tiempo... retrocede!

¡Tiempo... retrocede!, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Exóticas riberas, en mp3, recitada por la autora

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 10, agosto, viernes, Jn 12,24-26. Fiesta de San Lorenzo)

 

Juan 12,24-26- En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 484 hasta la 486 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo XII y poesías sobre su texto

Pequeña semilla

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 11, agosto, sábado, Mt 17,14-20)

 

Mateo 17, 14-20 - "Si tuvierais fe, nada os sería imposible" - En aquel tiempo se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: "Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo. Jesús contestó: "¡Gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo". Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: "¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?". Les contestó: "Por vuestra poca fe. Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 311 hasta la 313 (a. i.)

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 12, agosto, domingo, Jn 6,41-51 )

 

 Juan 6,41-51 - "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo" - En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: "Yo soy el pan bajado del cielo", y decían: "No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?" Jesús tomó la palabra y les dijo: "No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Serán todos discípulos de Dios. Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan de vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 273 hasta la 278 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

Tengo miedo

Tengo miedo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 13, agosto, lunes, Mt 17,22-27)

 

Mateo 17, 22-27 - "Lo matarán, pero resucitará. Los hijos están exentos de impuestos" - En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos la Galilea, les dijo: "Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres; lo matarán, pero resucitará al tercer día". Ellos se pusieron muy tristes. Cuando llegaron a Cafarnaúm, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: "¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? Contestó: "Sí". Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?" Contestó "A los extraños". Jesús les dijo: "Entonces los hijos están exentos. Sin embargo, para no darles mal ejemplo, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 314 hasta la 317 (a. i.)

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 14, agosto, martes, Mt 18, 1-5. 10. 12-14)

 

Mateo 18, 1-5. 10. 12-14 - "Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños" - En aquel momento, se acercaron los discípulos de Jesús y le preguntaron: ¿Quien es el más importante en el reino de los cielos?. Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 318 hasta la 321 (a. i.)

Como una niña, Madre del Cielo

Como una niña, Madre del Cielo, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 15, agosto, miércoles, Lc 1, 39-56. La Asunción de la Virgen María. Ntra. Sra. de los Reyes del Mar, del Alba, de la Paloma, etc.)

 

Lucas 1, 39-56 - "Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Exaltó a los humildes" - Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho en mí cosas grandes. Su nombre es santo y su misericordia es eterna con aquellos que le honran. Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada. Tomó de la mano a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para siempre.
María estuvo con Isabel unos tres meses; después regresó a su casa.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 37 hasta la 39 (a. i.)

La Asunción de la Virgen María a los cielos

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Virgen de la Paloma

Virgen de la Paloma, en mp3, recitada por la autora

Virgen de Begoña

Virgen de Begoña, en mp3, recitada por la autora

La visita de María a su prima Isabel

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Misterios del Santo Rosario, en pps

Especial Virgen María

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

 

(Día 16, agosto, jueves, Mt 18,21-30.32-35)

 

Mateo 18,21-30.32-35 - "No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete"Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré". Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes". Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré". Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?" Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 322 hasta la 326 (a. i.)

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 17, agosto, viernes, Mt 19,3-12)

 

Mateo 19,3-12 - "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así" - En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?". Él les respondió: "¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne?. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". Ellos insistieron: "¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?". Él les contestó: "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio". Los discípulos le replicaron: "Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse". Pero él les dijo: "No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 418 hasta la 420 (a. i.)

La boda

La boda, en mp3, recitada por la autora

Separación

Separación, en mp3, recitada por la autora

Falso amor

Burdo secreto

Burdo secreto, en mp3, recitada por la autora

Aniversario

Aniversario, en mp3, recitada por la autora

Triste aniversario

Triste aniversario, en mp3, recitada por la autora

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 18, agosto, sábado, Mt 19,13-15)

 

Mateo 19, 13-15 - "No impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los cielos" - En aquel tiempo le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos les regañaban. Jesús dijo: "Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los cielos". Les impuso las manos y se marchó de allí.

 

"VERBO y verso", ver desde la pág. 421  hasta la 422 (a. i.)

Como una niña, Madre del Cielo

Como una niña, Madre del Cielo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 19, agosto, domingo, Jn 6,51-58)

 

 Juan 6,51-58 - "Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo". Disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que como este pan vivirá para siempre".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 276 hasta la 278 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

 

(Día 20, agosto, lunes, Mt 19,16-22)

 

Mateo 19, 16-22 - "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo" - En aquel tiempo se acercó uno a Jesús y le preguntó: "¿Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús le contestó: "¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos". El le preguntó: "¿Cuáles?". Jesús le contestó: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo". El muchacho le dijo: "Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?". Jesús le contestó: "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego vente conmigo". Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 423 hasta la 425 (a. i.)

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 21, agosto, martes, Mt 19,23-30)

 

 Mateo 19,23-30 - "Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: "Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo". Entonces le dijo Pedro: "Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?". Jesús les dijo: "Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 423 hasta la 425 (a. i.)

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 22, agosto, miércoles, Lc 1,26-38. Santa María Virgen, Reina )

 

Lc 1,26-38 - "Aquí está la esclava del Señor" - Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 33 hasta la 36 (a. i.)

Reina y Madre mía

Reina y Madre mía, en mp3, recitada por la autora

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Especial Virgen María

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

Oraciones a la Santísima Trinidad Mandamientos Sacramentos

 

(Día 23, agosto, jueves, Mt 22,1-14)

 

Mateo 22,1-14 - "A todos los que encontréis, convidadlos a la boda" - En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta? El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 389 hasta la 390 (a. i.)

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 24, agosto, viernes, Jn 1,45-51. Fiesta de San Bartolomé, apóstol)

 

Juan 1,45-51 - "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño" - En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret". Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?". Felipe le contestó: "Ven y verás". Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño". Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?". Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.". Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel". Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores". Y le añadió: "Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 103 hasta la 108 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Cap I y poesías sobre su texto

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 25, agosto, sábado, Mt 23,1-12)

 

Mateo 23, 1-12 - "No hacen lo que dicen" - En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo: "En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente a los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en la sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame "maestros". Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar jefes, porque uno solo es vuestro Señor, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 479 hasta la 481 (a. i.)

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 26, agosto, domingo, Jn 6,60-69)

 

Juan 6, 60-69 - "¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna" - En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: "Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?" Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: "¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen". Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: "Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede". Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?". Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 276 hasta la 278 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Por el azul se llega a Galilea

Por el azul se llega a Galilea, en mp3 recitada por las autora

Mi crecida de amor

Mi crecida de amor, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 27, agosto, lunes,  Mt 23,13-22)

 

Mateo 23, 13-22 - "¡Ay de vosotros, guías ciegos!" - En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Ni entráis vosotros, no dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las viudas con pretexto de largas oraciones! Vuestra sentencia será por eso más severa. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga". ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo, jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 479 hasta la 481 (a. i.)

La vida ha sido un vuelo de paloma

La vida ha sido un vuelo de paloma, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

¡Tiempo... retrocede!

¡Tiempo... retrocede!, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 28, agosto, martes, Mt 23,23-26)

 

Mateo 23,23-26 - "Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello" - En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 479 hasta la 481 (a. i.)

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 29, agosto, miércoles, Mc 6,17-18.21-29 . El martirio de San Juan Bautista)

 

Mc 6,17-18.21-29 - "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista" - En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano». Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: «Pídeme lo que quieras y te lo daré». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino». Salió la muchacha y preguntó a su madre: «¿Qué voy a pedir?» Y ella le dijo: «La cabeza de Juan el Bautista». Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: «Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre.  Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura.

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 122 hasta la 123 (a. i.)

Juan bautista

Juan bautista, en mp3, recitada por la autora

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

 

Día 30, agosto, jueves , Mt 24,42-51)

 

Mateo 24, 42-51 - "Estad preparados" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Velad y estad preparados, porque no sabéis qué día va a venir vuestro Señor. Tened por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También vosotros estad preparados, porque a la hora en que menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre. Fijaos en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, le encuentra cumpliendo con su deber. Yo os aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes. Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, le castigará severamente y le hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 374 hasta la 376 (a. i.)

La vida ha sido un vuelo de paloma

La vida ha sido un vuelo de paloma, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

¡Tiempo... retrocede!

¡Tiempo... retrocede!, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 31, agosto, viernes, Mt 25,1-13. Nuestra Señora del Mar)

 

Mateo 25,1-13 - "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!. Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas. Pero las sensatas contestaron: Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis. Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: Señor, señor, ábrenos. Pero él respondió: Os lo aseguro: no os conozco. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 490 hasta la 497 (a. i.)

 

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

La vida ha sido un vuelo de paloma

La vida ha sido un vuelo de paloma, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

¡Tiempo... retrocede!

¡Tiempo... retrocede!, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Exóticas riberas, en mp3, recitada por la autora

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

Mi crecida de amor, en mp3, recitada por la autora

Una vez el mar

Una vez el mar, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

 

  Calendario Litúrgico

 

 

Contenido

Currículum - Opiniones - Estilo - Libros - Métrica  

Poesía vital - Poesía trascendental - Poesías eucarísticas

Virgen María - Santo Rosario

  Navidad - Semana Santa - Pascua de Resurrección

 Teatro  -  Relatos - Paremias y refranes 

Gotas de amor - Gotas de vida - Gotas de fe - Gotas de Navidad

Gotas de Año Viejo y de Año Nuevo

Novedades y comunicados

El carrusel: Páginas de y para los más jóvenes

Poesías escogidas de otros poetas

MAPA DEL SITIO

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

 Libro "Maternidad..., es poesía"

Libro "Algarabía"

Grabaciones en mp3

Presentaciones en power point

Si quiere enviar un mensaje recomendando  estas páginas, pulse AQUÍ

Añada este sitio a sus Favoritos