CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

 

Agosto 2017

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

Para regresar a esta página, después de visitar la poesía,
pulse el retroceso de su ordenador

 

 

Agosto:

 

(Día 1, agosto, martes,  Mt 13,36-43)

 

Mateo 13,36-43 - "Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo" - Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo." Él les contestó: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga".

Pequeña semilla

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 2, agosto, miércoles, Mt 13, 44-46. Nuestra Señora de los Ángeles)

 

Mateo 13, 44-46 - "Vende todo lo que tiene y compra el campo" - En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra".

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión

Especial Virgen María

 

(Día 3, agosto, jueves, Mt 13,47-53 )

 

Mateo 13, 47-53 - "Los pescadores ponen los pescados buenos en canastos y tiran los malos" - El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces; cuando se llena, la sacan a la playa, se sientan a escoger los pescados y ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Habéis entendido todo esto?. Ellos le contestaron: Sí. Entonces él les dijo: Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas. Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.

Red de amor

Red de amor, en mp3, recitada por la autora

Rehén de crisantemos

Vagabundo

 

(Día 4, agosto, viernes,  Mt 13,54-58)

 

Mateo 13, 54-58 - "¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?" - En aquel tiempo fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: "¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos, Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?". Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: "Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta". Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe.

Nadie es profeta en su tierra

Nadie es profeta en su tierra, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 5, agosto, sábado, Mt 14,1-2 . Nuestra Señora de las Nieves. Virgen Blanca. Nuestra Señora de África. Dedicación de la Basílica de Santa María)

 

Mateo 14, 1-12 - "Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús" - n aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: "Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él". Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: "Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista". El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús.

Juan bautista

Juan bautista, en mp3, recitada por la autora

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

 

(Día 6, agosto, domingo. Mt,17-1-9. La Transfiguración del Señor)

 

Mateo 17,1-9 - "Su rostro resplandecía como el sol" - En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías." Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: "Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo." Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levantaos, no temáis." Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".

La Transfiguración del Señor

La Transfiguración del Señor, en mp3, recitada por la autora

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Misterios del Santo Rosario, en pps

 

(Día 7, agosto, lunes, Mt 14,13-21)

 

Mateo 14,13-21 - "Alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición y dio los panes a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente" - En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: "Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer." Jesús les replicó: "No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer." Ellos le replicaron: "Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces." Les dijo: "Traédmelos." Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Señor, toma mis panes y mis peces

Señor, toma mis panes y mis peces, en mp3, recitada por la autora

Alma bienaventurada

Alma bienaventurada, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 8, agosto, martes, Mt 14,23-36. Santo Domingo de Guzmán)

 

Mt 14,23-36 - "Mándame ir hacia ti andando sobre el agua" - Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento les era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: "¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua". El le dijo: "Ven". Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: "Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado? .En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: "Realmente eres Hijo de Dios". Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados.

No se ahogue mi esperanza

No se ahogue mi esperanza, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Santo Domingo de Guzmán

 

(Día 9, agosto, miércoles, Mt 10,28-33. Santa Teresa B. de la Cruz, Edith Stein, patrona de Europa)

 

 Mt 10,28-33 - "No temáis a los que matan el cuerpo" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: "Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.  No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. "Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos".

Tengo miedo

Tengo miedo, en mp3, recitada por la autora

Alma bienaventurada

Alma bienaventurada, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 10, agosto, jueves, Jn 12,24-26. Fiesta de San Lorenzo, mártir)

 

Juan 12,24-26- En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

Evangelio de San Juan, Capítulo XII y poesías sobre su texto

Pequeña semilla

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 11, agosto, viernes, Mt 16,24-28)

 

Mateo 16,24-28 - "¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad".

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 12, agosto, sábado, Mt 17,14-20)

 

Mateo 17,14-20 - "Si tuvierais fe, nada os sería imposible" - En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: "Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo". Jesús contestó: "¡Generación perversa e infiel! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo" Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: "¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?" Les contestó: "Por vuestra poca fe. Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible".

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 13, agosto, domingo, Mt 14,22-33)

 

  ateo 14, 22-33 - "Mándame ir hacia ti andando sobre el agua" - Después que sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaron a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento les era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: "¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua". El le dijo: "Ven". Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: "Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado? . En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: "Realmente eres Hijo de Dios".

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 14, agosto, lunes, Mt 17,22-27)

 

Mateo 17,22-37 - "Lo matarán, pero resucitará. Los hijos están exentos de impuestos" - En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos la Galilea, les dijo Jesús: "Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día". Ellos se pusieron muy tristes. Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: "¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?". Contestó: "Sí". Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?". Contestó: "A los extraños". Jesús le dijo: "Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizarlos, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti".

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 15, agosto, martes, Lc 1, 39-56. La Asunción de la Virgen María. Ntra. Sra. de los Reyes del Mar, del Alba, de la Paloma, etc.)

 

Lucas 1, 39-56 - "Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Exaltó a los humildes" - Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho en mí cosas grandes. Su nombre es santo y su misericordia es eterna con aquellos que le honran. Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada. Tomó de la mano a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para siempre. María estuvo con Isabel unos tres meses; después regresó a su casa.

La Asunción de la Virgen María a los cielos

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Virgen de la Paloma

Virgen de la Paloma, en mp3, recitada por la autora

Virgen de Begoña

Virgen de Begoña, en mp3, recitada por la autora

La visita de María a su prima Isabel

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Misterios del Santo Rosario, en pps

 

(Día 16, agosto, miércoles, Mt 18,15-20)

 

Mateo 18,15-20 - "Si te hace caso, has salvado a tu hermano" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos".

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 17, agosto, jueves, Mt 18,21-30.32-35)

 

 Mateo 18,21-30.32-35 - "¿Cuántas veces tengo que perdonar?" - Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré". Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes". Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré". Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?" Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

Rehén de crisantemos

Vagabundo

Vagabundo, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 18, agosto, viernes, Mt 19,3-12)

 

 Mateo 19,3-12 - "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así" - En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?". Él les respondió: "¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: "Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne"?. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". Ellos insistieron: "¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?". Él les contestó: "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio". Los discípulos le replicaron: "Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse". Pero él les dijo: "No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga".

La boda

La boda, en mp3, recitada por la autora

Separación

Separación, en mp3, recitada por la autora

Falso amor

Burdo secreto

Burdo secreto, en mp3, recitada por la autora

Si pudieras

¡Qué lejos del amor esos amores!

Esquirlas

Se desgarró el velo

Aniversario

Triste aniversario

Tu anillo

Gélidas cenizas

Los negros cuervos del sueño

Al final del camino

Frialdad extraña

Madurez del dolor

Espejismo

Mi último lamento

¡Vete!

En carne viva

Falso amor

Unidos... jamás

 

(Día 19, agosto, sábado, Mt 19,13-15)

 

Mateo 19,13-15 - "No impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los cielos" -Entonces le fueron presentados unos niños para que les impusiera las manos y orase; pero los discípulos les reñían. Mas Jesús les dijo: "Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos". Y, después de imponerles las manos, se fue de allí.

Como una niña, Madre del Cielo

Como una niña, Madre del Cielo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 20, agosto, domingo, Mt 19,16-22)

 

Mateo 19, 16-22 - "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo" - En aquel tiempo se acercó uno a Jesús y le preguntó: "¿Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús le contestó: "¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos". El le preguntó: "¿Cuáles?". Jesús le contestó: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo". El muchacho le dijo: "Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?". Jesús le contestó: "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego vente conmigo". Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 21, agosto, lunes, Lc 13,22-30)

 

Lucas 13, 22-30 - "Vendrán de oriente y occidente y se sentarán a la mesa en el reino de Dios" - Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». El les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Y os responderá: "No sé de dónde sois". Entonces empezaréis a decir: "Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas"; y os volverá a decir: "No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!".  «Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera.  Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. «Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos». En aquel mismo momento se acercaron algunos fariseos, y le dijeron: «Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte».

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

No permitas, Señor 

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

Mi crecida de amor, en mp3, recitada por la autora

Rehén de crisantemos

Vagabundo

Vagabundo, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 22, agosto, martes, Lc 1,26-38. Santa María Virgen, Reina )

 

 Lucas 1,26-38 - " Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" -  Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

La Encarnación del Hijo de Dios

Santo Rosario

Oraciones para rezar con el Santo Rosario

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Reina y Madre mía

Reina y Madre mía, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

 

(Día 23, agosto, miércoles, Mt 20,1-16)

 

Mateo 20,1-16 - "¿Vas a tener tú envidia porque soy yo bueno?" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: "Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido". Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado". El les dijo: "Id también vosotros a mi viña". Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros". Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno". El replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos".

Rehén de crisantemos

Vagabundo

Vagabundo, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 24, agosto, jueves, Jn 1,45-51. Fiesta de San Bartolomé, apóstol)

 

Juan 1,45-51 - "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño" - En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret". Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?". Felipe le contestó: "Ven y verás". Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño". Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?". Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.". Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel". Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores". Y le añadió: "Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

Evangelio de San Juan, Cap I y poesías sobre su texto

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 25, agosto, viernes, Mt 22,34-40 )

 

Mateo 22,34-40 - "Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo" - En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?". Él le dijo: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas".

Mi crecida de amor

Mi crecida de amor, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por las autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Me coronas rey de la materia

Me coronas rey de la materia, en mp3, recitada por las autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

 

(Día 26, agosto, sábado, Mt 23,1-12)

 

Mateo 23, 1-12 - "Los fariseos dicen una cosa y hacen otra" - En aquel tiempo Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Haced, pues, todo lo que os digan, pero no imitéis sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los demás, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’. Vosotros, en cambio, no dejéis que os llamen ‘maestros’, porque no tenéis más que un Maestro y vosotros sois hermanos. A ningún hombre sobre la tierra le llamen ‘padre’, porque vuestro Padre es sólo el Padre celestial. No os dejéis llamar ‘guías’, porque vuestro guía es solamente Cristo. Que el mayor de entre vosotros sea vuestro servidor. Porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 27, agosto, domingo,  Mt 16,13-20)

 

Mateo 16, 13-20 - "Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos" - En aquel tiempo llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo y preguntaba a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? Ellos contestaron: Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas. El les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Simón Pedro tomó la palabra y dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Jesús le respondió: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del Reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo". Y les mandó a los discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 28, agosto, lunes, Mt 23,13-22)

 

Mateo 23, 13-22 - "¡Ay de vosotros, guías ciegos!" - En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Ni entráis vosotros, no dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las viudas con pretexto de largas oraciones! Vuestra sentencia será por eso más severa. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga". ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo, jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él".

Dame tu luz

Dame tu luz, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

Mi crecida de amor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 29, agosto, martes, Mc 6,19.21-29. El martirio de San Juan Bautista)

 

 Marcos 6,19.21-29 - "El martirio de San Juan Bautista" - Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto. Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura.

Juan bautista

Juan bautista, en mp3, recitada por la autora

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

 

Día 30, agosto, miércoles, Mt 23,27-32)

 

Mateo 23,27-32 - "Sois hijos de los que asesinaron a los profetas" - En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados!. Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"!. Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!".

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Por el azul se llega a Galilea

Por el azul se llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 31, agosto, jueves, Mt 24,42-51. Nuestra Señora del Mar)

 

 Mateo 24, 42-51 - "Estad preparados" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Velad y estad preparados, porque no sabéis qué día va a venir vuestro Señor. Tened por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También vosotros estad preparados, porque a la hora en que menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre. Fijaos en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, le encuentra cumpliendo con su deber. Yo os aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes. Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, le castigará severamente y le hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación.

La vida ha sido un vuelo de paloma

La vida ha sido un vuelo de paloma, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

¡Tiempo... retrocede!

¡Tiempo... retrocede!, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

Una vez el mar

Una vez el mar, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

 

  Calendario Litúrgico

 

 

Contenido

Currículum - Opiniones - Estilo - Libros - Métrica  

Poesía vital - Poesía trascendental - Poesías eucarísticas

Virgen María - Santo Rosario

  Navidad - Semana Santa - Pascua de Resurrección

 Teatro  -  Relatos - Paremias y refranes 

Gotas de amor - Gotas de vida - Gotas de fe - Gotas de Navidad

Gotas de Año Viejo y de Año Nuevo

Novedades y comunicados

El carrusel: Páginas de y para los más jóvenes

Poesías escogidas de otros poetas

MAPA DEL SITIO

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

 Libro "Maternidad..., es poesía"

Libro "Algarabía"

Grabaciones en mp3

Presentaciones en power point

Si quiere enviar un mensaje recomendando  estas páginas, pulse AQUÍ

Añada este sitio a sus Favoritos