CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

 

Agosto año 2009

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

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Agosto:

 

(Día 1, agosto, sábado,  Mt 14,1-12)

Mateo 14, 1-12 - "Herodes mandó degollar a Juan. Los discípulos de Juan fueron a avisarle a Jesús" - En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús, y dijo a sus cortesanos: Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas.
Es que Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Filipo, porque Juan le decía que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta.
El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, aconsejada por su madre, le dijo: Dame, ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.
El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.
Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús.

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

Juan Bautista

Juan Bautista, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 2, agosto, domingo, Jn 6, 24-35)

 

Juan 6,24-35 - "El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará sed" - En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?" Jesús contesto: "Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios". Ellos le preguntaron: "Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?". Respondió Jesús: "La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado". Le replicaron: "¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo". Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo". Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed".

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

Poesías eucarísticas, en mp3, recitadas por la autora

Milagros eucarísticos

 

(Día 3, agosto, lunes,  Mt 14,13-21)

 

Mateo 14,13-21 - "Comieron todos hasta quedar satisfechos" - En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: "Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer." Jesús les replicó: "No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer." Ellos le replicaron: "Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces." Les dijo: "Traédmelos." Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños

Señor, toma mis panes y mis peces

Señor, toma mis panes y mis peces, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 4, agosto, martes,  Mt 14, 22-36)

 

Mateo 14, 22-36 - "Mándame ir hacia ti andando sobre el agua" - Después que sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaron a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento les era contrario.

De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: "¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua". El le dijo: "Ven". Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: "Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: "¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado? .

En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo: "Realmente eres Hijo de Dios". Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados.

No se ahogue mi esperanza

No se ahogue mi esperanza, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 5, agosto, miércoles,Mt 16,21-28 . Nuestra Señora de las Nieves. Virgen Blanca. Nuestra Señora de África. Dedicación de la Basílica de Santa María)

 

Mateo 15,21-28 - "Mujer, qué grande es tu fe! - En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo". Él no le respondi.. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando". Él les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel". Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: "Señor, socórreme". Él le contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los hijos". Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos". Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas". En aquel momento quedó curada su hija.

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

El templo

 

(Día 6, agosto, jueves. Mc 9,2-10. La Transfiguración del Señor)

 

Marcos 9,2-10  "La Transfiguración del Señor" - Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos.Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas.Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor. Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: "Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo".De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos.Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría "resucitar de entre los muertos".

La Transfiguración del Señor

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

 

(Día 7, agosto, viernes, Mt 16, 24-28)

 

Mateo 16, 24-28 - "¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: El que quiera venirse conmigo, que se niegue s sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recuperarla?. Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad".

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 8, agosto, sábado, Mt 17, 14-20)

 

Mateo 17, 14-20 - "Si tuvierais fe, nada os sería imposible" -  En aquel tiempo se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: "Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo. Jesús contestó: "¡Gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo". Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño.

Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: "¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?" Les contestó: "Por vuestra poca fe. Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible".

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 9, agosto, domingo, Jn 6,41-51. Santa Teresa B. de la Cruz, Edith Stein, patrona de Europa)

 

Juan 6,41-51 - "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo" - En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: "Yo soy el pan bajado del cielo", y decían: "No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?" Jesús tomó la palabra y les dijo: "No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Serán todos discípulos de Dios. Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan de vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo".

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

Poesías eucarísticas, en mp3, recitadas por la autora

Milagros eucarísticos

 

(Día 10, agosto, lunes, Jn 12,24-26 o Mt 17, 22-27)

 

Juan 12,24-26- En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna.Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

Mateo 17, 22-27 - "Lo matarán, pero resucitará. Los hijos están exentos de impuestos" - En aquel tiempo, mientras recorrían juntos Galilea, dijo Jesús a sus discípulos: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo van a matar, pero al tercer día va a resucitar. Al oír esto, los discípulos se llenaron de tristeza. Cuando llegaron a Cafarnaún, se acercaron a Pedro los recaudadores del impuesto para el templo y le preguntaron: ¿Acaso tu maestro no paga el impuesto?. Respondió Pedro: Sí lo paga. Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: ¿Qué te parece, Simón? ¿A quiénes les cobran impuestos los reyes de la tierra, a los hijos o a los extraños?. Pedro le respondió: A los extraños. Jesús le dijo: Por tanto, los hijos están exentos. Pero para no darles motivo de escándalo, ve al lago y echa el anzuelo, saca el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda. Tómala y paga por mí y por ti.

 

Evangelio de San Juan, Capítulo XII y poesías sobre su texto

La realidad

La realidad, en mp3, recitada por la autora

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 11, agosto, martes, Mt 18,1-5.10.12-14)

 

Mateo 18,1-5.10.12-14 - "Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños" - En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?" Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: "Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños".

Como una niña, Madre del Cielo

Como una niña, Madre del Cielo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 12, agosto, miércoles, Mt 18, 15-20)

 

Mateo 18, 15-20 - "Si te hace caso, has salvado a tu hermano" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos".

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 13, agosto, jueves, Mt 18, 21-29)

 

 Mateo 18, 21-29 - "No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete" - En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?.
Jesús le contestó: No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete.
Entonces Jesús les dijo: El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados. El primero que le presentaron le debía mucho dinero. Como no tenía con qué pagar, el rey mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. El rey tuvo lástima de aquel empleado, le soltó y hasta le perdonó la deuda. Pero, apenas había salido aquel empleado, se encontró a uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: “Págame lo que me debes”. El compañero se arrodilló y le rogó: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Pero el otro no quiso escucharle, sino que fue y le metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el rey le llamó y le dijo: “Siervo malvado, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el rey, encolerizado, le entregó a los verdugos para que no e soltaran hasta que pagara lo que debía. Pues lo mismo hará mi Padre celestial con vosotros si no perdonáis de corazón a vuestro hermano.
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 14, agosto, viernes, Mt 19,3-12)

 

Mateo 19,3-12 - "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así" - En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?". Él les respondió: "¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne?. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". Ellos insistieron: "¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?". Él les contestó: "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio".  Los discípulos le replicaron: "Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse". Pero él les dijo: "No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga".

Separación

La boda

La boda, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 15, agosto, sábado, Lc 1, 39-56. La Asunción de la  Virgen María)

 

Lucas 1, 39-56 - "Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Exaltó a los humildes" - Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho en mí cosas grandes. Su nombre es santo y su misericordia es eterna con aquellos que le honran. Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada. Tomó de la mano a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para siempre.
María estuvo con Isabel unos tres meses; después regresó a su casa.

La Asunción de la Virgen María a los cielos

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Virgen de la Paloma

Virgen de la Paloma, en mp3, recitada por la autora

Virgen de Begoña

Virgen de Begoña, en mp3, recitada por la autora

La visita de María a su prima Isabel

 

(Día 16, agosto, domingo, Jn 6,51-58)

 

Juan 6,51-58 - "Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo". Disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?". Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que como este pan vivirá para siempre".

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

Poesías eucarísticas, en mp3, recitadas por la autora

Milagros eucarísticos

 

(Día 17, agosto, lunes, Mt 19,16-22)

 

Mateo 19, 16-22 - " Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes,  así tendrás un tesoro en el cielo" -  En aquel tiempo se acercó uno a Jesús y le preguntó: "¿Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús le contestó: "¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos". El le preguntó: "¿Cuáles?". Jesús le contestó: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo". El muchacho le dijo: "Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?". Jesús le contestó: "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego vente conmigo". Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

No permitas, Señor

 No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 18, agosto, martes, Mt 19,23-30)

 

Mateo 19,23-30 - "Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: "Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo." Entonces le dijo Pedro: "Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?" Jesús les dijo: "Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 19, agosto, miércoles, Mt 20,1-16)

 

Mateo 20,1-16 - "¿Vas a tener tú envidia porque soy yo bueno?" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: "Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido". Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado". El les dijo: "Id también vosotros a mi viña". Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros". Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno". El replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos".

Rehén de crisantemos

Vagabundo

Los talentos

Los talentos, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 20, agosto, jueves, Mt 22,1-14)

 

Mateo 22,1-14 - "A todos los que encontréis, convidadlos a la boda" - En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta? El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 21, agosto, viernes, Mt 22, 34-40)

 

Mateo 22, 34-40 - "Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo" - En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús, y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?". El le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas.

Oraciones, Mandamientos y Sacramentos

 

(Día 22, agosto,  sábado, Lc 1,26-38 o Mt 23,1-12. Santa María Virgen, Reina )

 

Lucas 1,26-38 - Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin».María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.
 

Mateo 23, 1-12 - "Los fariseos dicen una cosa y hacen otra" - En aquel tiempo Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Haced, pues, todo lo que os digan, pero no imitéis sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los demás, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’. Vosotros, en cambio, no dejéis que os llamen ‘maestros’, porque no tenéis más que un Maestro y vosotros sois hermanos. A ningún hombre sobre la tierra le llamen ‘padre’, porque vuestro Padre es sólo el Padre celestial. No os dejéis llamar ‘guías’, porque vuestro guía es solamente Cristo. Que el mayor de entre vosotros sea vuestro servidor. Porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.

La Encarnación del Hijo de Dios

Poesías sobre los misterios del Santo Rosario, recitadas por la autora

Reina y Madre mía

Reina y Madre mía, en mp3, recitada por la autora

Especial Virgen María

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

A San Gabriel, mensajero del Sol

A San Gabriel, mensajero del Sol, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 23, agosto, domingo, Jn 6,60-69)

 

Juan 6, 60-69 - "¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna" - En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: "Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?". Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: "¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen". (Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar). Y dijo: "Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede". Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?". Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios".

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Arribaré a tu lado

Trayecto vital

Trayecto vital, en mp3, recitada por la autora

Resonancias

La muerte

La muerte, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 24, agosto, lunes, Jn 1,45-51)

 

Juan 1,45-51 - "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño" - En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: "Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret". Natanael le replicó: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?". Felipe le contestó: "Ven y verás". Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño". Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?". Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi". Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel". Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores". Y le añadió: "Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Conjuro

Llegaste

 

(Día 25, agosto, martes, Mt 23,23-26

 

Mateo 23,23-26 - "Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello" - En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera".

¡Cuántos son nuevos Herodes!

¡Cuántos son nuevos Herodes!, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor 

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 26, agosto, miércoles, )Mt 23, 27-32)

 

Mateo 23, 27-32 - "Sois hijos de los que asesinaron a los profetas" - En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas!" Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!".

Sangre y muerte

Sangre y muerte, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 27, agosto, jueves,  Mt 24, 42-51)

 

Mateo 24, 42-51 - "Estad preparados" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Velad y estad preparados, porque no sabéis qué día va a venir vuestro Señor. Tened por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También vosotros estad preparados, porque a la hora en que menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre. Fijaos en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, le encuentra cumpliendo con su deber. Yo os aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes. Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, le castigará severamente y le hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación.

La vida ha sido un vuelo de paloma

La vida ha sido un vuelo de paloma, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

¡Tiempo... retrocede!

¡Tiempo... retrocede!, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Al final

Al final, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 28, agosto, viernes, Mt 25,1-13)

 

Mateo 25,1-13 - "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!. Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas. Pero las sensatas contestaron: Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis. Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: Señor, señor, ábrenos. Pero él respondió: Os lo aseguro: no os conozco. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora".

La venida del Hijo del Hombre

La venida del Hijo del Hombre, en mp3, recitada por la autora

Mi crecida de amor

 

(Día 29, agosto, sábado, Mc 6, 17-29. El martirio de San Juan Bautista)

 

Marcos 6, 17-29 - "Muerte del Bautista" - Herodes había mandado arrestar a Juan, y le había encadenado en la cárcel, a causa de Herodías, la mujer de Filipo, su hermano, pues la había tomado por su mujer. Porque Juan decía a Herodes: "No te es lícito tener a la mujer de tu hermano". Herodías le guardaba rencor, y quería hacerlo morir, y no podía. Porque Herodes tenía respeto por Juan, sabiendo que era un varón justo y santo, y le amparaba: al oírlo se quedaba muy perplejo y sin embargo lo escuchaba con gusto. Llegó, empero, una ocasión favorable, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un festín a sus grandes, a los oficiales, y a los personajes de Galilea. Entró (en esta ocasión) la hija de Herodías y se congració por sus danzas con Herodes y los convidados. Dijo, entonces, el rey a la muchacha. "Pídeme lo que quieras, yo te lo daré". Y le juró: "Todo lo que me pidas, te lo daré, aunque sea la mitad de mi reino". Ella salió y preguntó a su madre: "¿Qué he de pedir?" Esta dijo: "La cabeza de Juan el Bautista". Y entrando luego a prisa ante el rey, le hizo su petición: "Quiero que al instante me des sobre un plato la cabeza de Juan el Bautista". Se afligió mucho el rey; pero en atención a su juramento y a los convidados, no quiso rechazarla. Acto continuo envió, pues, el rey un verdugo, ordenándole traer la cabeza de Juan. Éste fue, le decapitó en la prisión, y trajo sobre un plato la cabeza que entregó a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre. Sus discípulos luego que lo supieron, vinieron a llevarse el cuerpo y lo pusieron en un sepulcro.

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

Juan Bautista

Juan Bautista, en mp3, recitada por la autora

 

Día 30, agosto, domingo, Mc 7,1-8.14-15.21-23)

 

Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23 - "Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres" - En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes la manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?". Él contesto: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres". Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer la hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro".

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 31, agosto, lunes, Lc 4,16-30)

 

 Lucas 4, 16-30 - "Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres... Ningún profeta es bien mirado en su tierra" - En aquel tiempo fue Jesús a Nazaret, donde se había criado; entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desarrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor". Y, enrollando el libro, lo devolvió al que lo ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: "Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír". Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: "¿No es éste el hijo de José?". Y les dijo: "Sin duda me recitaréis aquel refrán: Médico, cúrate a ti mismo; haz también aquí, en tu tierra, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm". Y añadió: "Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado más que Naamán, el sirio". Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

Virgen María, hoy se cumple la Escritura

Virgen María, hoy se cumple la Escritura, en mp3, recitada por la autora

Nadie es profeta en su tierra

Nadie es profeta en su tierra, en mp3, recitada por la autora

 

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