CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

Julio año 2017

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

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Julio:

(Día 1, julio, sábado, Mt 8,5-17)

 

Mateo 8,5-17 - "Vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob" - En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: "Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho". Jesús le contestó: "Voy yo a curarlo". Pero el centurión le replicó: "Señor, no soy quién soy yo para que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace". Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: "Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los ciudadanos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes". Y al centurión le dijo: "Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído". Y en aquel momento se puso bueno el criado. Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles. Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: "Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades".

 

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 2, julio, domingo,  Mt 10,37-42. Jornada de Responsabilidad del Tráfico)

Mateo 10,37-42 - "El que no coge su cruz no es digno de mí. El que os recibe a vosotros me recibe a mí" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Santa sencillez

Santa sencillez, en mp3, recitada por la autora

Paz conventual

Paz conventual, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Algarabía

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

Por los túneles de acero

Por los túneles de acero, en mp3, recitada por la autora

(Día 3, julio, lunes, Jn 20,24-29. Fiesta de Santo Tomás apóstol)

Juan 20,24-29 - "¡Señor mío y Dios mío!" - Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor". Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo". A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: "Paz a vosotros." Luego dijo a Tomás: "Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente". Contestó Tomás: "¡Señor mío y Dios mío!". Jesús le dijo: "¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto".

Evangelio de San Juan, Capítulo XX y poesías sobre su texto

Especial Pascua de Resurrección

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Horas de juventud

(Día 4, julio, martes, Mt 8,23-27)

 

Mateo 8,23-27 - "Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma" - En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: "¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!". Él les dijo: "¡Cobardes! ¡Qué poca fe!". Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma. Ellos se preguntaban admirados: "¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!" .

No se ahogue mi esperanza

No se ahogue mi esperanza, en mp3, recitada por la autora

Una vez el mar

Una vez el mar, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 5, julio, miércoles, Mt 8,28-34)

Mateo 8,28-34 - "¿Has venido a atormentar a los demonios antes de tiempo?" - En aquel tiempo llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?". Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: "Si nos echas, mándanos a la piara". Jesús les dijo: "Id". Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

Por el azul, de llega a Galilea

Por el azul, de llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

Algarabía

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

(Día 6, julio, jueves, Mt 9,1-8)

Mateo 9,1-8 - "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa" - Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad. Entonces le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados". Algunos escribas pensaron: "Este hombre blasfema". Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate y camina"? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados —dijo al paralítico— levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Él se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

(Día 7, julio, viernes, Mt 9,9-13)

 

Mateo 9, 9-13 - "No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificios" - En aquel tiempo vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió. Y estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: "¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?". Jesús lo oyó y dijo: "No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Por el azul, de llega a Galilea

Por el azul, de llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

Algarabía

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

(Día 8, julio, sábado, Mt 9,14-17. Nuestra Señora de Itatí)

Mateo 9,14-17 - En aquel tiempo, se acercan los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?". Jesús les dijo: "Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan".

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Ensoñación

Ensoñación, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Nuestra Señora de Itatí

Nuestra Señora de Itatí, en mp3, recitada por la autora

(Día 9, julio, domingo, Mt 11,25-30. Virgen de Chiquinquirá)

Mateo 11, 25-30 - "Escondiste estas cosas a los sabios y las revelaste a la gente sencilla" - En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí, todos los que estáis fatigados y agobiados por la carga, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera".

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Este dolor

Este dolor, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Tengo miedo

Tengo miedo, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

Virgen de Chiquinquirá

Virgen de Chiquinquirá, en mp3, recitada por la autora

(Día 10, julio, lunes, Mt 9,18-26)

 Mateo 9, 18-26 - "Mi hija acaba de morir; pero ven tú y volverá a vivir" - En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir. Jesús se levantó y le siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: Con sólo tocar su manto, me curaré. Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: Hija, ten confianza; tu fe te ha curado. Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer. Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas y el tumulto de la gente y les dijo: Salid de aquí. La niña no está muerta; está dormida. Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región

Sangre y muerte

Sangre y muerte, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Algarabía

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

Odalisca del Rayo

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

(Día 11, julio, martes, Mt 19,27-29. San Benito, Patrón de Europa)

Mateo 19,27-29 - "Lo hemos dejado todo" - Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: "Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?". Jesús les dijo: "Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna.

(Día 12, julio, miércoles, Mt 10,1-7)

 Mateo 10,1-7 - "Id a las ovejas descarriadas de Israel" - En aquel tiempo, Jesús llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: "No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Santa sencillez

Santa sencillez, en mp3, recitada por la autora

Paz conventual

Paz conventual, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

(Día 13, julio, jueves, Mt 10,7-15)

Mateo 10, 7-15 - "Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis" - En aquel tiempo, envió Jesús a los Doce con estas instrucciones: Id y anunciad que ya se acerca el Reino de los cielos. Curad a los leprosos y demás enfermos; resucitad a los muertos y echad fuera a los demonios. Gratis habéis recibido este poder; dadlo gratis. No llevéis oro ni plata ni cobre ni provisiones para el camino. No llevéis ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, porque el trabajador tiene derecho a su sustento. Cuando entréis en un pueblo o en una aldea, preguntad por alguien respetable y hospedaos en su casa hasta que os vayáis de allí. Al entrar, saludad así: “Que haya paz en esta casa”. Y si aquella casa es digna, la paz de vuestro saludo quedará en ella; si no es digna, volverá a vosotros. Y si no os reciben o no escuchan vuestras palabras, al salir de aquella casa o de aquella ciudad, sacudíos el polvo de los pies. Yo os aseguro que el día del juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas con menos rigor que esa ciudad.

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

Ideales rotos

Ideales rotos, en mp3, recitada por la autora

La realidad

La realidad, en mp3, recitada por la autora

Un sueño perdido

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

(Día 14, julio, viernes,  Mt 10,16-23)

Mateo 10,16-23 - "No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Pequeña semilla

(Día 15, julio, sábado, Mt 10,24-33)

Mateo 10, 24-33 - "No tengáis miedo a los que matan el cuerpo" - En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: "Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuanto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que pueda destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo no cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros, hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo".

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Tengo miedo

Tengo miedo, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

(Día 16, julio, domingo, Mt 13,1-23  Nuestra Señora del Carmen. Jornada del Apostolado del Mar)

 

Mateo 13,1-23- "Cayó en tierra buena y dio grano" - Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó de seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga". Se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron: ¿Por qué les habla en parábolas?. Él les respondió: A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: “Vosotros oiréis una y otra vez y no entenderéis; miraréis y volveréis a mirar, pero no veréis; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve”. Pero, dichosos vosotros, porque vuestros ojos ven y vuestros oídos oyen. Yo os aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que vosotros veis ven y no lo vieron y oír lo que vosotros oís y no lo oyeron. Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno".

Pequeña semilla

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

La fiesta de las flores

Nuestra Señora del Carmen

Nuestra Señora del Carmen, en mp3, recitada por la autora

Una vez el mar

Legión de María. Asociación para el apostolado seglar

Para colaborar en el apostolado seglar

(Día 17, julio, lunes, Mt 10,34-11,1)

Mateo 10,34-11,1 - "No he venido a sembrar paz, sino espadas" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro". Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

(Día 18, julio, martes, Mt 11,20-24)

Mateo 11, 20-24 - "El día del juicio será menos riguroso para Tiro, Sidón y Sodoma que para otras ciudades" - En aquel tiempo, Jesús se puso a reprender a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse arrepentido. Les decía: «¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que se han hecho entre vosotras, hace tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza. Pero yo os aseguro que el día del juicio será menos riguroso para Tiro y Sidón, que para vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo, porque si en Sodoma se hubieran realizado los milagros que en ti se han hecho, quizá estaría en pie hasta el día de hoy. Pero yo te digo que será menos riguroso el día, del juicio para Sodoma que para ti".

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

La lección de catecismo

La lección de catecismo, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

Ideales rotos

Ideales rotos, en mp3, recitada por la autora

La realidad

La realidad, en mp3, recitada por la autora

Un sueño perdido

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

(Día 19, julio, miércoles,  Mt 11,25-27)

 Mateo 11, 25-27 - "Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a la gente sencilla" - En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Ensoñación

Ensoñación, en mp3, recitada por la autora

(Día 20, julio, jueves,  Mt 11,28-30)

 Mateo 11,28-30 - "Soy manso y humilde de corazón" En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera".

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Este dolor

Este dolor, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

(Día 21, julio, viernes, Mt 12,1-8)

Mateo 12, 1-8 - "El Hijo del hombre también es dueño del sábado" - Un sábado, atravesaba Jesús por los sembrados. Los discípulos, que iban con él, tenían hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerse los granos. Cuando los fariseos los vieron, le dijeron a Jesús: Tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado. El les contestó: ¿No habéis leído lo que hizo David una vez que sintieron hambre él y sus compañeros? ¿No recordáis cómo entraron en la casa de Dios y comieron de los panes consagrados, de los cuales ni él ni sus compañeros podían comer, sino tan sólo los sacerdotes? ¿Tampoco habéis leído en la ley que los sacerdotes violan el sábado en el templo y no por eso cometen pecado? Pues yo digo que aquí hay alguien que es más grande que el templo. Si comprendierais el sentido de las palabras: misericordia quiero y no sacrificios, no condenaríais a quienes no tienen ninguna culpa. Por lo demás, el Hijo del hombre también es dueño del sábado.

Es sábado, Señor

Es sábado, Señor, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

(Día 22, julio, sábado, Jn 20,1.11-18. Santa María Magdalena)

Juan 20,1.11-18 - "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?" - El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro."" María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto."

Mañana de Pascua

Mañana de Pascua, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Evangelio de San Juan, Capítulo XX y poesías sobre su texto

(Día 23, julio, domingo, Mt 13,24-43. Santa Brígida, Patrona de Europa

Mateo 13,24-43 - "Dejadlos crecer juntos hasta la siega" - En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: "El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho". Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero". Les propuso esta otra parábola: "El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas". Les dijo otra parábola: "El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente". Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo". Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo". Él les contestó: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga".

Pequeña semilla

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión, en mp3, recitada por la autora

(Día 24, julio, lunes, Mt 12,38-42)

Mateo 12,38-42 - "Solamente se le dará la señal del profeta Jonás" - Entonces algunos maestros de la Ley y fariseos le dijeron: "Maestro, queremos verte hacer un milagro". Pero él contestó: "Esta raza perversa y adúltera pide una señal, pero solamente se le dará la señal del profeta Jonás. Porque del mismo modo que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así también el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra. Los hombres de Nínive resucitarán en el día del juicio junto con esta generación y la condenarán, porque ellos cambiaron su conducta ante la predicación de Jonás, y aquí ustedes tienen mucho más que Jonás. La reina del Sur resucitará en el día del juicio junto con los hombres de hoy y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí ustedes tienen mucho más que Salomón".

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Los dígitos del barro

Los dígitos del barro, en mp3, recitada por la autora

(Día 25, julio, martes, Mt 20, 20-28. Santiago Apóstol, Patrón de España) 

Mateo 20, 20-28 - "Beberéis de mi cáliz" - En aquel tiempo, la madre de los Zebedeos se acercó a Jesús con sus hijos y se arrodilló para pedirle un favor. Él le preguntó: ¿Qué quieres?- Ella contestó: Manda que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando tú reines. Jesús respondió: No saben lo que piden. ¿Podéis beber el cáliz de amargura que yo voy a beber?. Ellos dijeron: Sí, podemos. Jesús les respondió: Beberéis mi cáliz, pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes lo ha reservado mi Padre. Al oír aquello, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús les llamó y les dijo: Vosotros sabéis que los jefes de las naciones las gobiernan tiránicamente y que los dirigentes las oprimen. No debe ser así entre vosotros. El que quiera ser importante entre vosotros, sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero, que sea vuestro esclavo. De la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate de todos".

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Me coronas rey de la materia

Me coronas rey de la materia, en mp3, recitada por la autora

La verdad está penalizada

La verdad está penalizada, en mp3, recitada por la autora

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

Ideales rotos

Ideales rotos, en mp3, recitada por la autora

La realidad

La realidad, en mp3, recitada por la autora

Un sueño perdido

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

(Día 26, julio, miércoles,  Mt 13,1-9. San Joaquín y Santa Ana. Día de los Abuelos)

 Mateo 13,1-9 - "Cayó en tierra buena y dio grano" - Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: "Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga".

Pequeña semilla

Rehén de crisantemos

Vagabundo

Vagabundo, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

Biznagas luminosas, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

Mi nagüela

¡Qué solos se quedan los viejos!

¡Qué solos se quedan los viejos!, en mp3,recitada por la autora

Hay más poesías sobre los ancianos y los abuelos en la sección Poesía Vital

(Día 27, julio, jueves, Mt 13,10-17)

 Mateo 13, 10-17 - "A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos no" - En aquel tiempo, se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron: ¿Por qué les habla en parábolas?. Él les respondió: A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: “Vosotros oiréis una y otra vez y no entenderéis; miraréis y volveréis a mirar, pero no veréis; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve”. Pero, dichosos vosotros, porque vuestros ojos ven y vuestros oídos oyen. Yo os aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que vosotros veis ven y no lo vieron y oír lo que vosotros oís y no lo oyeron.

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Conjuro

Conjuro, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

(Día 28, julio, viernes, Mt 13,18-23)

Mateo 13,18-23 - "El que escucha la palabra y la entiende, ése dará fruto" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno".

Pequeña semilla

Por el azul, de llega a Galilea

 

Por el azul, de llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

 

Algarabía

 

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

 

Mis mezquitas

(Día 29, julio, sábado, Jn 11,19-27. Santa Marta)

Juan 11,19-27 - "Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios" - En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá". Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará". Marta respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día". Jesús le dice: "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Ella le contestó: "Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo".

La resurrección de Lázaro

La resurrección de Lázaro, en mp3, recitada por la autora

El tiempo de la Vida

Evangelio de San Juan Capítulo XI

(Día 30, julio, domingo, Mt 13,44-52)

 Mateo 13, 44-46 - "Vende todo lo que tiene y compra el campo" - En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra". "El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí". Él les dijo: "Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo".

El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión

(Día 31, julio, lunes, Mt 13,31-35)

Mateo 13,31-35 - "El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas" - Jesús les propuso esta otra parábola: "El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas". Les dijo otra parábola: "El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente". Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo".

Pequeña semilla

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión, en mp3, recitada por la autora

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