CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

Abril año 2018

Ver el libro "VERBO y verso", contiene los textos de los cuatro Evangelios, ordenados cronológicamente, los Evangelios coincidentes y poesías-meditación sobre sus textos.

Enlace al libro "VERBO y verso"

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

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Abril:

(Día 1, abril,  domingo, Jn 20,1-9. Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor. Ntra. Sra. de la Caridad)

Juan 20, 1-9 - "Él había de resucitar de entre los muertos" - El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Libro "VERBO y verso", ver desde la página 619 a la 656 (a. i.)

Evangelio de San Juan - Cap. XX y poesías sobre su texto

Especial Pascua de Resurrección

Pascua de Resurrección, en pps

La Resurrección del Señor

La Resurrección del Señor, en mp3, recitada por la autora

Ha llegado la hora

Ha llegado la hora, en mp3, recitada por la autora

Tu Sábana Santa

Tu Sábana Santa, en mp3 recitada por la autora

María, en tu zarzal hoy brotan aleluyas

Tu corazón, Madre, se llena de alegría

Por ti, María, llegó el feliz momento

Eres, María, el cauce de la salvación

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Amanecer de Adán

Peregrino de Infinito

Peregrino de Infinito, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Peregrino de frutos y semillas

Peregrino de frutos y semillas, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Pequeña semilla

El viento del sur

El viento del sur, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

Biznagas luminosas, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Alquimia del amor

Algarabía

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

(Día 2, abril, lunes, Mt 28,8-15)

 Mateo 28, 8-15 - "Id a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea; allí me verán" - Después de escuchar las palabras del ángel, las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro y, llenas de temor, pero con mucha alegría, corrieron a llevar la noticia a los discípulos. Jesús salió a su encuentro y las saludó.
Ellas se acercaron, se echaron a sus pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: No temáis, decid a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.
Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Estos se reunieron con los ancianos y acordaron en Consejo dar una fuerte suma de dinero a los soldados, advirtiéndoles: Digan que sus discípulos fueron de noche y robaron su cuerpo mientras ustedes dormían. Y si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros lo convenceremos y responderemos por ustedes.
Los soldados tomaron el dinero e hicieron lo que les habían dicho. Y ésta es la versión que ha corrido entre los judíos hasta hoy.

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Especial Pascua de Resurrección

Pascua de Resurrección, en pps

La Resurrección del Señor

La Resurrección del Señor, en mp3, recitada por la autora

Mañana de Pascua

Mañana de Pascua, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

Biznagas luminosas, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

(Día 3, abril, martes, Jn 20,11-18)

Juan 20,11-18 -"He visto al Señor" - En aquel tiempo, fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabia que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?" Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro."" María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto".

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Evangelio de San Juan - Cap. XX y poesías sobre su texto

Mañana de Pascua

Mañana de Pascua, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti. en mp3,recitada por la autora

(Día 4, abril, miércoles, Lc 24,13-35)

Lucas 24,13-35 - "Lo reconocieron al partir el pan" - Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: "¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?" Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó: "¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?" Él les preguntó: "¿Qué?" Ellos le contestaron: "Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; como lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace ya dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron". Entonces Jesús les dijo: "¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?" Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura. Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída". Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció. Ellos comentaron: "¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?" Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: "Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón." Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

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Caminando a Emaús, yo te añoraba

Caminando a Emaús, yo te añoraba, en mp3, recitada por la autora

Cuarenta días de sublime presencia

Cuarenta días de sublime presencia, en mp3, recitada por la autora

Especial Pascua de Resurrección

La Resurrección del Señor

La Resurrección del Señor, en mp3, recitada por la autora

Mañana de Pascua

Mañana de Pascua, en mp3, recitada por la autora

Ha llegado la hora

Ha llegado la hora, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Pascua de Resurrección, en pps

Gotas de fe

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 5, abril, jueves, Lc 24,35-48)

Lucas 24, 35-48 - "Está escrito que Cristo tenía que padecer y tenía que resucitar de entre los muertos al tercer día" - En aquel tiempo los discípulos contaban lo que les había ocurrido cuando iban de camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Estaban comentando lo sucedido, cuando el mismo Jesús se presentó en medio y les dijo: La paz esté con vosotros. Espantados y llenos de miedo, creían ver un fantasma. Pero él les dijo: ¿De qué os asustáis? ¿Por qué surgen dudas en vuestro interior? Ved mis manos y mis pies; soy yo en persona. Tocadme y convenceos de que un fantasma no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como se resistían a creer por la alegría y el asombro, les dijo: ¿Tenéis algo de comer?. llos le dieron un trozo de pescado asado. El lo tomó y lo comió delante de ellos. Después les dijo: Cuando aún estaba entre vosotros os dije que era necesario que se cumpliera todo lo escrito sobre mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. ntonces les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras. Y añadió: Estaba escrito que el Mesías tenía que morir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se anunciaría a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén, la conversión y el perdón de los pecados. Vosotros sois testigos de estas cosas.

Libro "VERBO y verso", ver desde la página 619 a la 656 (a. i.)

Cuarenta días de sublime presencia

Cuarenta días de sublime presencia, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Brisa, música y flor

Brisa, música y flor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hágase tu voluntad

¡Hágase tu voluntad!, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Pequeña semilla

El viento del sur

El viento del sur, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

Biznagas luminosas, en mp3, recitada por la autora

Especial Pascua de Resurrección

Ha llegado la hora

Ha llegado la hora, en mp3, recitada por la autora

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Pascua de Resurrección, en pps

La cenia

(Día 6, abril, viernes, Jn 21,3-14)

Juan 21, 1-14 - "Se acercó Jesús, tomó el pan y se lo dio a sus discípulos, y también el pescado" - Estaban juntos Simón Pedro, Tomás el Gemelo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. En esto dijo Simón Pedro: Voy a pescar. Los otros dijeron: Vamos contigo. Salieron y juntos subieron a la barca; pero aquella noche no lograron pescar nada. Al clarear el día, se presentó Jesús en la orilla del lago, pero los discípulos no lo reconocieron. Jesús les dijo: Muchachos, ¿han pescado algo?. Ellos contestaron: No. Él les dijo: Echad la red al lado derecho de la barca y pescaréis. Ellos la echaron, y la red se llenó de tal cantidad de peces que no podían moverla. Entonces el discípulo a quien Jesús tanto amaba le dijo a Pedro: ¡Es el Señor!. Al oír Simón Pedro que era el Señor, se puso la túnica, pues estaba sin ella, y se lanzó al agua. Los otros discípulos llegaron hasta la orilla en la barca, arrastrando la red llena de peces, pues no era mucha la distancia que los separaba de tierra; tan sólo unos cien metros. Al saltar a tierra, vieron unas brasas, con peces colocados sobre ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed algunos peces de los que acabáis de sacar. Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la playa la red llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres. Y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: Venid a comer. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían muy bien que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan en sus manos y lo repartió; y lo mismo hizo con los peces.Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Libro "VERBO y verso", ver desde la página 619 a la 656 (a. i.)

Red de amor

Red de amor, en mp3, recitada por la autora

Evangelio de San Juan, Capítulo XXI y poesías sobre su texto

Cuarenta días de sublime presencia

Cuarenta días de sublime presencia, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

Alquimia del amor

Algarabía

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

Ensoñación

Ensoñación, en mp3, recitada por la autora

Especial Pascua de Resurrección

(Día 7, abril, sábado, Mc 16,9-15)

Marcos 16, 9-15 - "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio" - Habiendo resucitado al amanecer del primer día de la semana, Jesús se apareció en primer lugar a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios. Ella fue a comunicárselo a los que lo habían acompañado, que estaban tristes y seguían llorando. Ellos, a pesar de oír que estaba vivo y que ella lo había visto, no la creyeron. Después de esto se apareció, con aspecto diferente, a dos de ellos que iban de camino a una aldea. También ellos fueron a dar la noticia a los demás; pero tampoco les creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les reprochó su incredulidad y su terquedad, por no haber creído a quienes lo habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia.

Libro "VERBO y verso", ver desde la página 619 a la 656 (a. i.)

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Los dígitos del barro

Los dígitos del barro, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Hacia el lugar sin nombre

Hacia el lugar sin nombre, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

La muerte

La muerte, en mp3, recitada por la autora

Arribaré a tu lado

Arribaré a tu lado, en mp3, recitada por la autora

En esa dimensión

En esa dimensión, en mp3, recitada por la autora

Dilemas esenciales

Dilemas esenciales, en mp3, recitada por la autora

Trayecto vital

Trayecto vital, en mp3, recitada por la autora

Resonancias

Resonancias, en mp3, recitada por la autora

Existir

Existir, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 8, abril, domingo, Jn 20,19-31, Domingo de la Divina Misericordia. Ntra. Sra. del Puerto)

Juan 20, 19-31 - "Ocho días después se les apareció Jesús" - Al anochecer del día de la resurrección, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: La paz esté con vosotros. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: La paz esté con vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Y dicho esto sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedarán perdonados; a quienes no se los perdonéis, les quedarán sin perdonar. Tomás, uno de los Doce, apodado el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: Hemos visto al Señor. Pero él les contestó: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo. Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás con ellos. Jesús se puso de nuevo en medio y les dijo: La paz esté con vosotros. Luego dijo a Tomás: Aquí están mis manos, acerca tu dedo; trae tu mano y métela en mi costado. ¡No seas incrédulo, sino creyente!. Tomás respondió: ¡Señor mío y Dios mío! Jesús añadió: Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto. Otras muchas señales milagrosas hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritas en este libro. Se escribieron éstas para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en él.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la página 619 a la 656 (a. i.)

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Al fin la paz

Al fin la paz, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Cuarenta días de sublime presencia

Cuarenta días de sublime presencia, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti. en mp3,recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

Especial Pascua de Resurrección

Evangelio de San Juan, Capítulo XX y poesías sobre su texto

(Día 9, abril, lunes, Lc 1,26-38. Solemnidad de la Anunciación del Señor. Jornada Pro-vida)

Lucas 1,26-38 - "Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo" - A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 33 hasta la pág. 39 (a. i.)

La Encarnación del Hijo de Dios

¿Por qué me has desamparado?

Paternidad frustrada

Sacrificio

Murió mi sueño

(Día 10, abril, martes, Jn 3,1-8a.7b-15

Junan 3,1-8a.7b-15 - "El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios" - Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: "Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él".

Jesús le respondió: "En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios ". Dícele Nicodemo: "¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?" Respondió Jesús: "En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu". Respondió Nicodemo: "¿Cómo puede ser eso?" Jesús le respondió: "Tú eres maestro en Israel y ¿no sabes estas cosas? "En verdad, en verdad te digo: nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio. Si al deciros cosas de la tierra, no creéis, ¿cómo vais a creer si os digo cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 116 a la pág.121 (a. i.)

Evangelio de San Juan - Cap. III, y poesías sobre su texto

Red de amor

Red de amor, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

Ensoñación

Ensoñación, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 11, abril, miércoles, Jn 3,16-21)

Juan 3,16-21 - "Dios mandó su Hijo para que el mundo se salve por él" - Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 119 a la pág.121 (a. i.)

Evangelio de San Juan - Cap. III: Jn 3,1-36, y poesías sobre su texto

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Peregrino de frutos y semillas

Peregrino de frutos y semillas, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Hacia el lugar sin nombre

Hacia el lugar sin nombre, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

La muerte

La muerte, en mp3, recitada por la autora

Existir

Existir, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 12, abril, jueves, Jn 3,31-36. )

 

Juan 3,31-36 - "El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano" - El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica la veracidad de Dios. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 119 a la pág.121 (a. i.)

Evangelio de San Juan - Cap. III: Jn 3,1-36, y poesías sobre su texto

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti. en mp3,recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Tu río

(Día 13, abril, viernes, Jn 6,1-15)

Juan 6, 1.5-15 - "Jesús distribuyó el pan a los que estaban sentados, hasta que se saciaron" - En aquel tiempo, Jesús pasó a la otra orilla del lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque veían las señales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos.  Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dijo a Felipe: ¿Dónde podríamos comprar pan para dar de comer a todos éstos?.
Dijo esto para ver su reacción, pues Jesús mismo ya sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: Con doscientos denarios no compraríamos bastante pan para que cada uno tomara un poco.
Entonces intervino otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, diciendo: Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es esto para tanta gente?.
Jesús mandó que se sentaran todos, pues había mucha hierba en aquel lugar. Eran unos cinco mil hombres. Jesús tomó en sus manos los panes, y después de haber dado gracias a Dios, los distribuyó entre todos. Hizo lo mismo con los peces y les dio todo lo que quisieron. Cuando quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: Recoged lo que ha sobrado, para que no se desperdicie nada.
Lo hicieron así, y con lo que sobró de los cinco panes llenaron doce canastos.
Cuando la gente vio aquel signo, exclamó: Este hombre es verdaderamente el profeta que debía venir al mundo.
Jesús se dio cuenta de que pretendían proclamarlo rey. Entonces se retiró de nuevo a la montaña, para estar solo

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 266 hasta la pág. 268 (a. i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Señor, toma mis panes y mis peces

Señor, toma mis panes y mis peces, en mp3, recitada por la autora

Consagración

Consagración, en mp3, recitada por la autora

En tu patena

En tu patena, en mp3, recitada por la autora

Acércanos, Señor, al Pan que da la Vida

Acércanos, Señor, al Pan que da la Vida, en mp3, recitada por la autora

Tu eucarística presencia

Tu eucarística presencia, en mp3, recitada por la autora

Cuerpo y Sangre de Dios

Cuerpo y Sangre de Dios, en mp3, recitada por la autora

Un adarme de tu pan

Un adarme de tu pan, en mp3, recitada por la autora

Tu río

Poesías eucarísticas

Poesías eucarísticas, en mp3, recitadas por la autora

Un adarme de tu pan

Un adarme de tu pan, en mp3, recitada por la autora

(Día 14, abril, sábado,  Jn 6,16-21)

Juan 6,16-21 - "Vieron a Jesús caminando sobre el lago" - Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al lago, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos cinco o seis kilómetros, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y se asustaron. Pero él les dijo: "Soy yo, no temáis." Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.

 

(Día 15 , abril, domingo, Lc 24,35-48)

Lucas 24,35-48 - "Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día" - En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: "Paz a vosotros". Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: "¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo". Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: "¿Tenéis ahí algo de comer?" Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: "Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse". Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 636 hasta la pág. 655 (a.i.)

Cuarenta días de sublime presencia

Cuarenta días de sublime presencia, en mp3, recitada por la autora

Caminando a Emaús, yo te añoraba

Caminando a Emaús, yo te añoraba, en mp3, recitada por la autora

Alquimia del amor

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

La Resurrección del Señor

La Resurrección del Señor, en mp3, recitada por la autora

Mañana de Pascua

Mañana de Pascua, en mp3, recitada por la autora

Los dígitos del barro

Los dígitos del barro

Los dígitos del barro, en mp3, recitada por la autora

Existir

Existir, en mp3, recitada por la autora

Poesías eucarísticas

Gotas de fe

Especial Pascua de Resurrección

Pascua de Resurrección, en pps

Ha llegado la hora

Ha llegado la hora, en mp3, recitada por la autora

Tu Sábana Santa

María, en tu zarzal hoy brotan aleluyas

Tu corazón, Madre, se llena de alegría

Por ti, María, llegó el feliz momento

Eres, María, el cauce de la salvación

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

(Día 16, abril, lunesJn 6,22-29)

Jun 6,22-29 - "Trabajad no por el alimento que perece sino por el alimento que perdura para la vida eterna" - Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar, vio que allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos. Pero llegaron barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan. Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús. Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: "Rabbí, ¿cuándo has llegado aquí?". Jesús les respondió: "En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello". Ellos le dijeron: "¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?". Jesús les respondió: "La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 273 hasta la pág. 275 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Por el azul se llega a Galilea

Por el azul se llega a Galilea, en mp3, recitada por la autora

Ha llegado la hora

Ha llegado la hora, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

Por ti, María, llegó el feliz momento

Eres, María, el cauce de la salvación

Amanecer de Adán

Peregrino de Infinito

Peregrino de Infinito, en mp3, recitada por la autora

Exóticas riberas

Peregrino de frutos y semillas

(Día 17, abril, martes, Jn 6, 30-35)

Juan 6,30-35 - "No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo" - En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: "¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo". Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo". Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed".

(Día 18, abril, miércoles, Jn 6,35-40)

 

Juan 6,35-40 - "Ésta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día".

 

(Día 19, abril, jueves,  Jn 6,44-51)

Juan 6,44-51 - "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo" - En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios". Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 274 hasta la pág. 278 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

Alquimia del amor

Poesías eucarísticas

Gotas de fe

(Día 20, abril, viernes,  Jn 6,52-59. Nuestra Señora del Camino)

Juan 6,52-59 - "Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida" - En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre." Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

 
Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 276 hasta la pág. 278 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

Poesías eucarísticas

Alquimia del amor

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Brisa, música y flor

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Alianza del silencio

Hágase tu voluntad

¡Hágase tu voluntad!, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Ha llegado la hora

Ha llegado la hora, en mp3, recitada por la autora

Virgen María

(Día 21, abril, sábado, Jn 6,60-69)

Juan 6,60-69 - "¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna" - En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: "Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?" Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: "¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen". Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: "Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede". Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?" Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 276 hasta la pág. 278 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo VI y poesías sobre su texto

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

El viento del sur

El viento del sur, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

(Día 22, abril, domingo, Jn 10,11-18. Santa María, Madre de la Compañía de Jesús)

Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

 

 Juan 10,11-18 - "El buen pastor da la vida por las ovejas" - En aquel tiempo, dijo Jesús: "Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 352 hasta la pág. 354 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo X y poesías sobre su texto

Tu voz

Tu voz, en mp3, recitada por la autora

Tu sonido

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Llegaste, en mp3, recitada por la autora

Alquimia del amor

Algarabía

Algarabía, en mp3, recitada por la autora

Ensoñación

Ensoñación, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Hombre y Dios

Hombre y Dios, en mp3, recitada por la autora

El viento del sur

El viento del sur, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

Virgen María

(Día 23, abril,  lunes, Jn 10,1-10)

Juan 10,1-10 - "Yo soy la puerta de las ovejas" - En aquel tiempo, dijo Jesús "Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a sus voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños". Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: "Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 352 hasta la pág. 354 (a.i.)

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 125 hasta la pág. 128 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo X y poesías sobre su texto

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3,recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

(Día 24, abril, martes, Jn 10,22,30. Nuestra Señora del Buen Consejo

Juan 10,22-30 - "Yo y el Padre somos uno" - Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: "¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente". Jesús les respondió: "Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno".

.
Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 384 hasta la pág. 386 (a.i.)
 

Virgen María

(Día 25, abril, miércoles, Mc 16,15-20. Fiesta de Marcos, evangelista)

Marcos 16,15-20 - "Proclamad el Evangelio a toda la creación" - En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos". Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 646 hasta la pág. 655 (a.i.)

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

Biznagas luminosas, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3,recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Red de amor

Red de amor, en mp3, recitada por la autora

Caminando a Emaús, yo te añoraba

Caminando a Emaús, yo te añoraba, en mp3, recitada por la autora

Antiguos paisajes

Antiguos paisajes, en mp3, recitada por la autora

Llegaste

Alquimia del amor

Algarabía

Ensoñación

El viento del sur

El viento del sur, en mp3, recitada por la autora

 

(Día 26, abril,  jueves, Mt 5.13-16)

 Fiesta de San Isidoro, Obispo. Doctor de la Iglesia. Patrono de Internet

 

Mateo 5,13-16 - "La sal de la tierra y la luz del mundo" - Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 175 hasta la pág. 177 (a.i.)

(Día 27, abril, viernes, Jn 14,1-6. Nuestra Señora de Motserrat)

Juan 14,1-6 - "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino." Tomás le dice: "Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le responde: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí".

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 526 hasta la pág. 531 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo XIV y poesías sobre su texto

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

A Cristo

A Cristo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Nuestra Señora de Montserrat

Nuestra Señora de Montserrat en mp3, recitada por la autora

Día 28, abril, sábado, Jn 14,7-14)

.Juan 14,7-14 - "Quien me ha visto a mí ha visto al Padre" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto". Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta". Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré".

 
Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 526 hasta la pág. 531 (a.i.)

(Día 29, abril, domingo, Jn 15,1-8,. Santa Catalina de Siena. Patrona de Europa)

Juan 15,1-8 - "El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 532 hasta la pág. 534 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo XV y poesías sobre su texto

El sacerdote

Alma consagrada

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Alma bienaventurada

Alma bienaventurada, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 30, abril, ,  Jn 14,21-26)

Juan 14, 21-26- "El Defensor que enviará el Padre os lo enseñará todo" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él". Le dijo Judas, no el Iscariote: "Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?". Respondió Jesús y le dijo: "El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho".

 

Libro "VERBO y verso", ver desde la pág. 526 hasta la pág. 531 (a.i.)

Evangelio de San Juan, Capítulo XIV y poesías sobre su texto

Espíritu inmortal

Espíritu inmortal, en mp3, recitada por la autora

El viento del sur

El viento del sur, en mp3, recitada por la autora

La venida del Espíritu Santo

La venida del Espíritu Santo, en mp3, recitada por la autora

Biznagas luminosas

Biznagas luminosas, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

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