CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

Febrero 2017

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

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(Día 1, febrero, miércoles, Mc 6,1-6)

 

Marcos 6, 1-6 - "No desprecian a un profeta más que en su tierra" - En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: "¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?" Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía: "No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa". No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

 

Nadie es profeta en su tierra

Nadie es profeta en su tierra, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 2, febrero, jueves, Lc 2,22-40. La Presentación del Señor)

Jornada de la vida consagrada

 

Lucas 2, 22-40 - "Mis ojos han visto al Salvador" - Cuando se cumplieron los días de la purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como prescribe la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor. Ofrecieron también en sacrificio, como dice la ley del Señor, un par de tórtolas o dos pichones.
Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías enviado por el Señor. Vino, pues, al templo, movido por el Espíritu y, cuando sus padres entraban con el niño Jesús para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar que tu siervo muera en paz. Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos, como luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel".
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma". Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba. 

La presentación del Niño Jesús en el templo

La presentación del Niño Jesús en el templo, en mp3, recitada por la autora

Tu llama de amor viva, Virgen María

Paz conventual

Santa sencillez

Santa sencillez, en mp3, recitada por la autora

(Día 3, febrero, viernes, Mc 6,14-29. Nuestra Señora de Suyapa)

Marcos 6,14-29 - "Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado" - En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: "Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él." Otros decían: "Es Elías." Otros: "Es un profeta como los antiguos." Herodes, al oírlo, decía: "Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado". Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy". Y le juró: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino". Ella salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?". La madre le contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista". Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista". El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

 

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

Juan Bautista

Juan Bautista, en mp3, recitada por la atora

Nuestra Señora de Suyapa

Nuestra Señora de Suyapa, en mp3, recitada por la autora

(Día 4, sábado, lunes, Mc 6,30-34)

Marcos 6,30-34 - "Andaban como ovejas sin pastor" - En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco". Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

 

Alma bienaventurada

Alma bienaventurada, en mp3, recitada por la auotra

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 5, febrero, domingo, Mc 5,13-16)

Mateo 5,13-16 - "Vosotros sois la luz del mundo" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo".

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

El yugo de la arcilla

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

(Día 6, febrero, lunes, Mc 6,53-56)

Marcos 6, 53-56 - "Los que lo tocaban se ponían sanos" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.

Gotas de fe

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 7, febrero, martes, Mc 7,1-13)

Marcos 7,1-13 - "Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres" - En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?" Él les contestó: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos". Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres". Y añadió: "Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas".

 

¡Qué solos se quedan los viejos!

¡Qué solos se quedan los viejos!, en mp3, recitada por la autora

¡Dejadme vivir aún!

En recuerdo a la madre

En recuerdo a la madre, en mp3, recitada por la autora

(Día 8, febrero, miércoles, Mc 7,14-23)

 

Marcos 7,14-23 - "Lo que sale de dentro es lo que hace impuro el hombre" - En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. El que tenga oídos para oír, que oiga". Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. El les dijo: "¿Tan torpes sois también vosotros? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina." Con esto declaraba puros todos los alimentos. Y siguió: "Lo que sale de dentro, eso sí mancha al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro". 

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

La vida

La vida, en mp3, recitada por la autora

(Día 9, febrero, jueves, Mc 7,24-30)

Marcos 7,24-30 - "Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños" - En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo: "Deja que coman primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de los hijos." Pero ella replicó: "Tienes razón, Señor; pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños." Él le contestó: "Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija." Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

(Día 10, febrero, viernes, Mc 7,31-37)

Marcos 7,31-37 - "Hace oír a los sordos y hablar a los mudos" - En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es: "Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Tu voz

Tu voz, en mp3, recitada por la autora

(Día 11, febrero, , Mc 8,1-10. Nuestra Señora de Lourdes)

Jornada Mundial del Enfermo

 

Marcos 8,1-10 - "La gente comió hasta quedar satisfecha" - Uno de aquellos días, como había mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima de esta gente; llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y, si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos. "Le replicaron sus discípulos: "¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para que se queden satisfechos?". Él les preguntó: "¿Cuántos panes tenéis?". Ellos contestaron: "Siete". Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil. Jesús los despidió, luego se embarcó con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

Toma, Señor, mis panes y mis peces

Toma, Señor, mis panes y mis peces, en mp3, recitada por la autora

Nuestra Señora de Lourdes

Como una niña, Madre del cielo

Como una niña, Madre del cielo, en mp3, recitada por la autora

Antes que la luz de la alborada, tú, María

Especial Virgen María

Oraciones a la Virgen María

Poesías a la Virgen, en pps

(Día 12, febrero, domingo, Mc 7,1-13. Campaña Contra el Hambre en el Mundo)

Mateo 5,17-37 - "Se dijo a los antiguos, pero yo os digo" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto. Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio." Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor". Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo.] A vosotros os basta decir "si" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno".

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Por qué me has desamparado

Por qué me has desamparado, en mp3, recitada por la autora

Separación

Separación, en mp3, recitada por la autora

Arranca mis piedras de molino

Arranca mis piedras de molino, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

(Día 13, febrero, lunes, Mc 8,11-13)

Marcos 8,11-13 - "¿Por qué esta generación reclama un signo" - En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: "¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación". Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 14, febrero, martes, Mc 8,14-21. San Valentín. Día de los enamorados) 

Marcos 8,14-21 - "Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes" - En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les recomendó: "Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes". Ellos comentaban: "Lo dice porque no tenemos pan". Dándose cuenta, les dijo Jesús: "¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis?". Ellos contestaron: "Doce". "¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?". Le respondieron: "Siete". Él les dijo: "¿Y no acabáis de entender?".

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Señor, toma mis panes y mis peces

Señor, toma mis panes y mis peces, en mp3, recitada por la autora

Día del amor

Día del amor, en mp3, recitada por la autora

Hoy llueve

Hoy llueve, en mp3, recitada por la autora

Es amor

Es amor, en mp3, recitada por la autora

¡Qué lejos del amor esos amores!

¡Qué lejos del amor esos amores!, en mp3, recitada por la autora

La boda

La boda, en mp3, recitada por la autora

Separación

Separación, en mp3, recitada por la autora

Falso amor

Vida sin amor

Vida sin amor, en mp3, recitada por la autora

La vida

La vida, en mp3, recitada por la autora

Algo etéreo

Algo etéreo, en mp3, recitada por la autora

Adoro tus arrugas, amigo y compañero

Adoro tus arrugas, en mp3, recitada por la autora

Tesoros del pasado

Tesoros del pasado, en mp3, recitada por la autora

Gotas de amor

Gotas de amor, en mp3, recitada por la autora

(Hay más poesías sobre el amor en Poesía Vital)

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

(Día 15, febrero, miércoles, Mt 9,14-15)

Marcos 8,22-26 - "El ciego estaba curado y veía todo con claridad" - En aquel tiempo, Jesús y los discípulos llegaron a Betsaida. Le trajeron un ciego, pidiéndole que lo tocase. Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: ¿Ves algo?.  Empezó a distinguir y dijo: Veo hombres; me parecen árboles, pero andan. Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró, estaba curado y veía con toda claridad. Jesús lo mandó a casa, diciéndole: No entres siquiera en la aldea.

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

(Día 16, febrero, jueves, Mc 8,27-33)

Marcos 8,27-33 - "Tú eres el Mesías. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas". Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?". Pedro le contestó: "Tú eres el Mesías". Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días". Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: "¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!".

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la asutora

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la auotra

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Jarchya de amor

Tu río

Odalisca del Rayo

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

(Día 17, febrero, viernes, Mc 8,34, 38)

Marcos 8,34-38 - "El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará" - En aquel tiempo, Jesús llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla? Quien se avergüence de mí y de mis palabras, en esta generación descreída y malvada, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre entre los santos ángeles".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 18, febrero, sábado, Mc 9,1-12)

Marcos 9,1-12 - "Se transfiguró delante de ellos" - "Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto llegar el reino de Dios en toda su potencia". Seis días después, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: "Éste es mi Hijo amado; escuchadlo". De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos". Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de "resucitar de entre los muertos". Le preguntaron: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Les contestó él: "Elías vendrá primero y lo restablecerá todo. Ahora, ¿por qué está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado?

(Día 19, febrero, domingo, Mt 5,38-48)

 Mateo 5,38-48 - "Amad a vuestros enemigos" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente". Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica; dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas. Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto".

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

(Día 20, febrero, lunes, Mc 9,14-29)

Marcos 9,14-29 - "Tengo fe, pero dudo; ayúdame" - En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?". Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo, tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces". Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo". Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño, cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?". Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos". Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe". Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame". Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él". Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie. Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?". Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración".

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Quiero hacer con mi vida una oración

Quiero hacer con mi vida una oración, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Padre nuestro

Oraciones de los niños

Oraciones a la Santísima Trinidad Mandamientos Sacramentos

Oraciones a la Virgen María

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

(Día 21, febrero, martes, Mc 9,30-37)

Marcos 9,30-37 - "El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará". Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos". Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado".

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la autora

Como una niña, Madre del Cielo

Como una niña, Madre del Cielo; en mp3, recitada por la autora

(Día 22, febrero, miércoles, Mt 16, 13-19. Cátedra de Pedro)

Mateo 16, 13-19 - " Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?». Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la autora

(Día 23, febrero, jueves, Mc 9,41-50)

Marcos 9,41-50 - "Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la sazonaréis? Que no falte entre vosotros la sal, y vivid en paz unos con otros".

Arranca mis piedras de molino

Arranca mis piedras de molino, en mp3, recitada por la autora

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas; en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

¡Hágase tu voluntad!

Hágase tu voluntad, en mp3, recitada por la autora

Me coronas rey de la materia

Me coronas rey de la materia, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

Él es...

Él es..., en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

(Día 24, febrero, viernes, Mc 10,1-12)

Marcos 10,1-12 - "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" - En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Se acercaron unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?". Él les replicó: "¿Qué os ha mandado Moisés?". Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio". Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne". De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio".

Es amor

Es amor, en mp3, recitada por la autora

¡Qué lejos del amor esos amores!

¡Qué lejos del amor esos amores!, en mp3, recitada por la autora

La boda

La boda, en mp3, recitada por la autora

Separación

Separación, en mp3, recitada por la autora

Falso amor

Vida sin amor

Vida sin amor, en mp3, recitada por la autora

Algo etéreo

Algo etéreo, en mp3, recitada por la autora

La libertad

(Día 25, febrero, sábado, Mc 10,13-16)

Marcos 10,13-16 - "El que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él" - En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: "Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él". Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.

Como una niña, madre del cielo

Como una niña, madre del cielo, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

(Día 26, febrero, domingo, Mt 6,24-34)

Mateo 6,24-34  - "No os agobiéis por el mañana" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?. ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos".

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Me coronas rey de la materia

Me coronas rey de la materia, en mp3, recitada por la autora

Mis mezquitas

(Día 27, febrero, lunes, Mc 10,17-27)

Marcos 10,17-27 - "Vende lo que tienes y sígueme" - En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?". Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre". Él replicó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño". Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: "Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dales el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, luego sígueme". A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!". Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios". Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?". Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

El sacerdote

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

(Día 28, febrero, martes, Mc 10,28-31)

Marcos 10,28-31 - "Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna" - En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido". Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros".

Santa sencillez

Santa sencillez, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

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